COLOMBIA: ENCUENTRO DISTRITAL DE CINECLUBES, BOGOTÁ 2016

13 09 2016

img_6871Del 28 al 30 de julio de 2016, acudieron a L’Aldea Nicho Cultural en el barrio de la Candelaria, cineclubs, colectivos y procesos que realizan labores formación de públicos y circulación no comercial de cine. Entre ellos hay proyectos culturales universitarios e independientes y existen cineclubes de larga tradición en Bogotá, como el cineclub El Muro encabezado por Adolfo Ayala a quien se le dio un reconocimiento por sus 21 años de trabajo en las pantallas. Entre otras actividades realizadas estuvieron la de Diego Rojas, docente, investigador y cineclubista compartió una charla sobre los orígenes y auge del cineclubismo colombiano desde su ciudad. David Zapata de la Cinemateca Distrital de Bogotá expuso las líneas de trabajo de la entidad en la circulación y formación, áreas desde las que atiende y brinda servicios, recursos y fomento al sector cinematográfico colombiano.

 

img_7130Participaron del encuentro 27 personas de 16 cineclubes: Johnny Álvaro Lozano Gutierrez (Cine Club Caldo Diojo), Jorge Enrique Murcia González (Cine Club La Antorcha), Paula Uribe  (Cineclub la Antorcha), Karen Toro (Cineclub La Antorcha), Carolina Sánchez Sánchez (Cineclub Filmando Memoria), Andrea Pimar Peña Torres  (Cinequilibrio/EAL), Ana Maria Lopez Gonzalez (Mujeres empoderadas, Mujeres cineastas), Sebastian Fernando Alvarado Burbano (Cine Club la Chimenea), Andres Giovanny Mora Naranjo (Cineclub la Chimenea), Esteban Adriano  Zamora Guerra (Agarrando Pueblo Cine Club), María Alejandra Herrera Ramírez (Kinósofos), Carlos Andrés Gaona Padilla (Cineclub El mirón), Liliana Andrea Guerrero Cumaco (Cine club El Rollo), Vanessa Viviana Sandoval Castro (Cine Club El rollo), Cristian Oswaldo Rodriguez Montoya (Cine Lunáticos),Sergio Sanchez Alvarez (Cinemas Comunitarios), Marcela Aguilar (Cineclub Imagen viajera), July Jimena Arévalo (Cinelunáticos), Lucas Arévalo (Filmando memoria), Ximena Arévalo Lozano(Cinelunáticos), Adolfo Ayala (Cineclub El Muro), Sofía Ayala (Cineclub El Muro), Fernando Navarro(Colectivo Filmando memoria), Laura Ángel (Colectivo Filmando Memoria), Dennis Dueñas (Cineclub de Choachí), Francisco Restrepo (Cineclub de Choachí) y Juan Camilo Moreno (Playtime).

img_7055El encuentro fue coordinado por Marcela Aguilar del cineclub Imagen Viajera de Bogotá y su parte académica liderada por Julio Lamaña de la Federación Catalana de cineclubs y secretario de la Federación Internacional de Cineclubes (FICC) y Gabriel Rodríguez integrante del Cineclub Bravo y responsable de comunicación de la FICC, quienes expusieron y analizaron plataformas de proyectos en red, historia del cineclubismo, estrategias de difusión,  planeación y ordenamiento legal. Se sumaron a las actividades, la clínica de alimentación sana del laboratorio gastronómico de la Doctora Clorofila, la exposición de motivos y convocatoria del Referendo por Agro y el taller de estampación de camisetas de Omar Alaín González. La tarde del sábado 30 de julio se realizó una función de cineclub con el documental Trípido de la directora Mónica Moya. En el foro con el público participaron la realizadora del documental y los padres del joven grafitero asesinado por la policía, caso que ha sacudido la vida urbana y el sistema judicial en Colombia y que se aborda en el documental. La noche culminó con el groove y la música del grupo La Dimensión Gris. Todo el encuentro contó con la producción de campo de Alberto Cadena.

img_7139Los procesos que se viven en Colombia actualmente, tocan profundas transformaciones en las relaciones del campo y la ciudad, la violencia, la desigualdad económica y las luchas por los derechos humanos y culturales. En su cineclubismo, se percibe el pulso de la soberanía cultural de la sociedad civil en la relación crítica del público con las imágenes. Se lanzó la Carta de los Cineclubes bogotanos, en la que se propusieron la articulación de una red de trabajo con grupos y entidades del sector cinematográfico en su ciudad.

img_6841CARTA DE LOS CINECLUBES DE BOGOTÁ

En la ciudad de Bogotá representantes de cineclubes y gestores culturales, nos reunimos en el marco del Primer encuentro  Distrital de Cineclubes de Bogotà realizado los 28, 29 y 30 de Julio de 2016 en el Nicho Cultural L’Aldea.

Reconociendo los contextos de cambios políticos, económicos y sociales por los que actualmente atraviesa Colombia y subrayando el rol de las organizaciones populares y de la sociedad civil en la transformación de un país en conflicto, reivindicamos los movimientos cineclubistas en todo el territorio nacional junto a otros sectores culturales.

Considerando que el movimiento cineclubista en Bogotá se ha reforzado en los últimos años; reconociendo el papel de los cineclubes en tanto asociaciones civiles sin fines de lucro como formadores de público y defensores del cine colombiano, de autor, independiente y de calidad, los abajo firmantes nos proponemos:

  1. Conformar una red de cineclubes bogotanos que respete la independencia e identidad de cada cineclub.
  2. Desarrollar y visibilizar un mapa de cineclubes distritales y de regiones cercanas.
  3. Crear una agenda de trabajo que convoque y vincule a entidades y agentes del sector cinematográfico, cultural y social de Colombia, promoviendo estímulos y reconocimientos a la labor cultural que realizan los cineclubes.
  4. Elaborar un diagnóstico del estado actual de los cineclubes que conforman esta red.
  5. Construir y difundir una guía para la creación y gestión de cineclubes colombianos.
  6. Potenciar la relación de los cineclubes con la Cinemateca Distrital de Bogotá y resaltar la importancia de sus políticas de fomento, especialmente el de las salas asociadas y el del taller de formación de públicos.
  7.  Crear y desarrollar una plataforma colectiva de trabajo para proyectos comunes.
  8. Reconocer la dinámica iberoamericana de cineclubes, reivindicar la presencia colombiana en la Federación Internacional de Cine Clubes (FICC) y promover la Carta de Tabor de los Derechos del Público.
  9. Manifestamos nuestra voluntad de continuar estos encuentros y jornadas de trabajo y agradecemos el apoyo y participación de las entidades involucradas.

Bogotá, 30 de julio 2016

 

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Por: Gabriel Rodríguez, Marcela Aguilar y Julio Lamaña/ Fotos: Gabo Rodríguez





Lucha Libre, arte de México.

9 09 2016

Texto leído por el Orlando El Furioso, investigador, réferi y coordinador de los números 119 y 120 de Artes de México, en la presentación de los tomos en la Feria Internacional del Libro del IPN el domingo 4 de septiembre de 2016.

Panel de invitados en la presentación de los números 119 y 120 de Artes de México, dedicados a la lucha libre.

Panel de invitados en la presentación de los números 119 y 120 de Artes de México, dedicados a la lucha libre: Rogelio Flores, Valeria Guzmán, Lady Apache, Eléctrico (CMLL) y Orlando Jiménez R.

Por un oficio de la UNAM que recuperé de mi archivo muerto -o más bien, de mi archivo zombie, pues aún medio sirve- pude certificar que el 12 de febrero de 1999 comencé oficialmente con mi investigación sobre la lucha libre mexicana, desde entonces,  una constante en mi vida profesional. Ese día, hace más de 17 años, registré mi tesis de licenciatura con un tema que aún se escucha de dimensiones épicas: “El Cine del Santo” (¡una filmografía que abarca aproximadamente 75 películas y contando!; si consideramos todos los filmes protagonizados por Rodolfo Guzmán Huerta, Santo, el Enmascarado de Plata, sus actuaciones especiales, las películas y videos protagonizados por su hijo con ese personaje, así como documentales, y películas claramente referenciales a la figura del Santo, inclusive found footage). Sucedió algo que entonces me pareció extraño para estar en México: eran  muy escasas referencias bibliográficas e investigación académica existentes sobre el tema de la lucha libre, por lo que terminé delimitando la investigación en un reportaje titulado Santo-Guzmán, anti-biografía de un superhéroe de la industria cultural mexicana, tesis dirigida por los profesores Salvador Mendiola –economista egresado del IPN-, y el Maestro en Ciencias de la Comunicación por la FCPyS, Federico Dávalos Orozco, misma que  puede consultarse actualmente en línea dentro de la página de la Biblioteca Central de la UNAM en la sección de las tesis (http://132.248.9.195/ptd2010/febrero/0653732/Index.html).

En julio de 1997, también dentro de la UNAM, de una manera algo casual me encontré con una actividad relacionada al cine y a la lucha libre, tal acontecimiento  comenzó a  convencerme de que era, y es necesario aportar y producir documentación, interpretación y documentos, propios, desde México y sus miradas, a través de estudios y producciones realizadas por sus habitantes, académicos, estudiantes, y realizadores. Tal evento tuvo lugar en el Centro Cultural Universitario y fue la proyección, que pude disfrutar del documental Dioses de Carne y Hueso de la alemana Janina Möbius, hoy doctora por la Universidad Libre de Berlín.

El interés causado por un ciclo de cine con películas del Santo que programamos en mayo de 1998 en el entonces existente Cine Club Políticas de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, y al que asistió un numeroso público de todos los sectores de la universidad, también había servido antes de aquel registro de tesis, como uno de las principales estímulos para reconectarme y convencerme de que era y es necesario relacionar lo académico y lo cultural a este universo perteneciente al deporte-espectáculo, pleno en mitologías, simbolismos, personajes, batallas, llaves, luchadores, luchadoras, exóticos, salvajes y mini estrellas con los que había tenido siendo niño, una extremada afiliación y apego, junto con primos, compañeros de escuela y amigos, mirando las luchas por la televisión los sábados al anochecer y jugando en los recreos del lunes por la mañana a los igual de apasionantes “torneos de lucha”… jugar a ser El Satánico y enfrentar a  El Dandy; imaginar ser Canek para vencer al difícil de las estampitas: Mil Máscaras, o para cargar a André El Gigante. Si nuestro ánimo estaba álgido seríamos Santo contra Black Shadow.

Aquellos eventos fueron fundamentales para mi decisión de realizar aquel estudio y después, enfocar y especializar gran parte de mi trayectoria profesional (hasta el momento) en la comunicación y la investigación audiovisual al estudio y exploración de la lucha libre profesional.

Afortunadamente sa primera investigación impulsó otras, para otros proyectos también motorizados por la curiosidad y la lucha, como han sido documentales del cine independiente mexicano e internacional, emisiones para la televisión mexicana, europea, sudamericana; publicaciones especializadas en cine, cultura, arte y fotografía -como fue el número 27 de la Revista Luna Córnea, del Centro de la Imagen, editado en 2004 y dedicado a la fotografía de la lucha libre-; exposiciones historiográficas como la llamada Lucha Libre, una historia jamás contada en el Museo del Noreste en Monterrey en 2013, o eventos multidisciplinarios como fue en 2003, el Festival de lucha libre, 2003 caídas sin límite de tiempo, conferencias , curadurías, presentaciones y publicaciones en festivales de cine en Holanda, España, Francia, Colombia, Ecuador y México, junto con otras tantas experiencias en la lucha libre, entre las que también cito mis presentaciones como réferi especial: en Inglaterra, España, Suiza, Francia, Bélgica, Filipinas, Colombia, México y EUA, todo ello ha servido, y es hasta el momento una suma de experiencias que considero parte de mi investigacción en el mundo de la lucha libre mexicana y que he podido volcar en estos dos números de la colección de la Revista Artes de México: 119, Relatos sin límite de Tiempo; y 120, Lucha libre: Dos al hilo, gracias a esta casa editorial por la oportunidad que me brindaron para plantear junto con su excelente equipo, todos ellos profesionales de las labores edición, las letras, el diseño gráfico, la investigación, gestión y administración, estos dos números resultan, gracias a la suma de todos nuestros esfuerzos y experiencias conjuntas, un muy completo compendio, mapeo y selección de contenido afin a la lucha libre; una investigación tan interesante y profunda como fresca y divertida, una inmersión a la lucha libre a través  de la producción cultural y en específico a través de la literatura, las artes plásticas, la fotografía, lo pop, lo after pop, la parafernalia, el coleccionismo y la investigación iconográfica en torno a la lucha libre mexicana.

Hoy nos complacemos en presentarles estos dos tomos con los que la lucha libre se suma a otros temas que Artes de México ha explorado y abordado de manera seria y a la vez gozosa en su catálogo (Talavera de Puebla, La Danza del Venado, El Tequila, el Mezcal, Día de Muertos, Circo, Arte Huichol, Máscaras de Carnaval, Cerámica de Teotihuacan, Chocolate, Rótulos Comerciales o El Otro Muralismo, sólo por mencionar algunos temas) siempre apoyados y delegando en los especialistas la guía para el manejo de los contenidos en pos de conseguir los materiales más representativos, útiles para la reflexión sobre ámbitos muy relacionados a nuestra identidad, historia, territorio y expresiones. Cumpliendo, además 28 años de esta labor en este septiembre, desde la circulación del primer número de su nueva era en 1988.

Pero ¿qué es lo que podemos encontrar en el índice de estos gemelos del ensogado editorial Artes de México I y II: 119, Relatos sin límite de Tiempo; y 120, Lucha libre: Dos al hilo? ¡Echemos un vistazo niñas y niños, damas y caballeros! a la cosmogonía del Pancracio que plasmamos en nuestras páginas: en ambos números encontramos sendas editoriales, de la directora de la revista, la promotora de esta lucha, Margarita de Orellana; el número 119 comienza con un ensayo literario del que me siento muy satisfecho y agradezco de manera especial a la cuentista, correctora y editora hoy afincada en Alaska, Gabriela Olmos, por ayudarme a pulir esta pieza de lo que llamo “crónica-ficción” y que se titula En el tren de la Historia, en la que escenifico el lugar de mi relato en un viaje en tren con luchadores profesionales en Europa, a su vez, un relato basado en vivencias reales. Ahí cuento breve pero de manera nutrida la historia del asentamiento de la lucha libre como un espectáculo profesional de la pos-revolución industrial y también de la pos revolución mexicana. El texto lo firmo con el seudónimo del crítico enmascarado, que comencé a utilizar también hace bastantes años en el semanario Box y Lucha y que hoy también propongo como una personificación con la que  me represento en algunas ocasiones de manera especial.

La Leyenda de la Máscara, es el magnífico texto, que resulta toda una cátedra sobre la historia de la máscara de la lucha libre en México, está escrito por el coleccionista más importante en el mundo de la lucha libre mexicana, Christian Cymet López-Suárez, quien es además un cómplice y fuente de información indispensable para todo proyecto de investigación que se considere serio en cualquier ámbito o disciplina sobre la lucha libre, algunas imágenes contenidas en ambos números, sobre todo en el 120 provienen de su colección y fueron fotografiadas en una feliz coincidencia, bajo la coordinación del equipo de Artes de México durante la exposición de algunas de estas piezas que tuvo lugar a finales de 2015 y principios de este 2016 en el Museo del Objeto.

La ya mencionada Amenza Güera la Dra. Janina Möbius participa en la primera caída con el texto Lucha Libre de la vida, un extracto de un capítulo retomado de su libro publicado primero en alemán por Vervuert y después en español por el Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, títulado Bajo la Máscara el Pueblo: Lucha Libre, un espectáculo popular mexicano entre la tradición y la modernidad.

De Los Rituales del Caos de Carlos Monsiváis retomamos sus reflexiones en torno al enmascarado de plata con el texto: Santo, ser uno mismo para ser otro. Y para contar en primera persona con el testimonio de quien vive con el dolor, los rituales, la transformación, el sacrificio y las satisfacciones del luchador profesional tenemos Fuera Máscara, de Blue Demon Jr.

México Enmascarado, es un brillante y agudo texto crítico de la Doctora Adela Santana, en que nadie quedamos con cabeza, máscara o cabellera colocada en su lugar. Un texto retomado de la edición catalana Producta 50. La pluma de la Doctora por la Universidad de Columbia, es precisamente uno de los eslabones que une ambos números, pues en el número 120 -un tomo probablemente poco más inclinado a la exploración de la luchadora y a la cultura popular derivada de la lucha- tenemos su segunda colaboración, Lady Maldad, la ruda más ruda un ensayo impresionante  en forma de retrato, que también logra transmitir la voz viva de la luchadora en el ring y por la vida.

En cuanto a la lucha femenil, decíamos, su complejo contexto, sobrevivencia y desarrollo, se suma la colaboración de la periodista y comunicóloga Norma Irene Aguilar Hernández, Las Damas del Cuadrilátero, una exploración a los principales capítulos de la historia de la lucha libre femenil en México. Basado en el indispensable estudio de quien también es tesista de la UNAM con el tema de la lucha libre femenil  (http://132.248.9.195/ptd2009/agosto/0646425/Index.html).

El escritor Rogelio Flores, de quien a partir de esta colaboración ha surgido la leyenda de que se trata de un ex luchador, quiero decir que esto es algo totalmente erróneo pues un luchador jamás se retira… no era, ¡es luchador!…  en fin, El Aparecido nos regala, con rebabas de plástico y del corazón, un entrañable texto acerca de uno de los elementos esenciales, iconos e iconizadores de la lucha libre misma, el muñequito de plástico, o como dicen los luchadores mismos cuando les piden la foto con la clásica pose de muñequito de a cinco pesos, Olimpo de Plástico es sin duda un texto que por su valor para la memoria colectiva se incluye en el número 120 y debe incluirse en todo buen pergamino lanzado al espacio. Quítale la Máscara, es un divertido cuento que me atrevo a recomendar como primerísima lectura si usted es de los que practica y goza la lectura tipo random. La magia misma, el misticismo de la lucha libre está contenido en este cuento del chiapaneco Enrique Orozco González, que bien podría titularse también Guerra Santa.

En Lucha Libre: Dos al Hilo participo con un texto breve, El País de la Lucha que firmo como Orlando el Furioso, mi alter ego en el cuadrilátero como réferi especial. Pero sobre todo en esa segunda entrega se incluye el que es tal vez uno de los máximos lujos de ambas ediciones, la retraducción de una manera más acertada, del esencial escrito sobre el catch, extraído del libro MythologiesLe Monde du catch o El Mundo del Catch del maestro de la semiología aplicada en llaves y contrallaves… ¡el único, el magnífico filósofo galo, Roland Barthes! Un texto que, ya con algunas precisiones en la traducción se hace más digerible, cercano y a la vez otorga mayor fidelidad al manuscrito original, dotado de la minuciosa y a la vez coloquial mirada de Barthes, una lectura que nos recuerda que la lucha libre mexicana también tiene relación, vía históricos vasos comunicantes, con el catch europeo. En fin, son 15 textos en total los contenidos en las reviatas que además están traducidos al inglés para la satisfacción de curiosos sobre este tema, en toda la aldea global.

En cuanto al arte ya lo mencionaba, muchos artistas de la lente, el trazo, la ebanistería, la aplicación del color y la luz, participan en nuestros números casi todos cómplices y colaboradores en este camino de investigación y afición luchística: Demián Flores, Carlos Amorales, Dr. Lakra, Felipe Ehremberg, Alfredo Vilchis, Jean Sebastien Ruyer, Nicola Okin Frioli, Lourdes Grobet, Luis Hampshire, Israel Solórzano, Phillip Böll, Gerardo Montagno, Barry Wolfryd, Andrés Mendoza, César Flores, Miguel Valverde, Sergio Arau, Dr. Alderete, Rodrigo Reyes Marín, Aurore Valade, Black Terry Jr., Jeremías Escudero, Enrico de Luigi, Giovanni Troconi, Pablo López, Claire Isorni, Mauricio Orozco, Marisa Lara, Arturo Guerrero, Carlos A. Sánchez, Irving Herrera, Eduardo Mejorada, Marcia Duhagon, Marisela Casas, Mike Gamble, Sam Levinson, Ben Dasher, Alejandra Guerrero, Paola Sanabria, Bernardo Flores y por supuesto los maestros Arturo Ortega Navarrete, José Guadalupe Posada y Francisco Toledo. Gracias a todos ellos por acceder y colaborar para formar juntos este nuevo resultado.

Por último solo quiero mencionar que me parece que uno de los mayores sentidos que pueden tener este tipo de proyectos editoriales, enfocados a aspectos de nuestra cultura -en general- y de la cultura popular -en lo particular-, es el ofrecer y contener información verídica, esclarecedora y nutrida en datos y fechas, pues la memoria de las sociedades del mundo y en especial en ese ámbito, parece hoy más que nunca necesitar de este tipo de proyectos, que nos acerquen entre nosotros ayudándonos a conocernos más a nosotros mismos, ya que en ocasiones mostramos distancias y categorías abismales entre nosotros, miembros de una sociedad que compartimos y formamos juntos.

Cada uno de los números de Artes de México  tiene la capacidad de sorprendernos y recordarnos parte de lo somos, los dedicados a la lucha libre que les presentamos hoy especialmente nos recuerdan cómo hemos luchado y cómo hemos sobrevivido, contienen información y reflexiones acerca de como la lucha libre incide en  nuestra identidad, sin pretender que todo lo hemos abordado sin quedar nada fuera, como sucederá siempre, sin embargo no hemos dejado de tender referencias a la considerable diversidad cultural que somos, a través de uno de los temas a los que en los últimos años, en diversos sectores, más se le ha ubicado y señalado como nuevo estandarte de la identidad mexicana en el mundo, como un arte de México.

Artes de México sobre la Lucha libre I y II, números 119 y 120, Relatos sin límite de tiempo y Lucha Libre: Dos al Hilo, pueden ser considerados por el curioso o el lector común, el neófito en el tema o el especialista, herramientas útiles en pos de enterarse mejor de que va eso de la lucha libre, y a la vez el lector tendrá a la mano historias de esa lucha por saber quiénes somos, y por ser quienes somos. Hoy se los presentamos en el ring de la Feria Internacional del Libro del Instituto Politécnico Nacional,  adquiéranlo en librerías o por Internet .

Lic. Orlando Jiménez Ruiz

Coordinador de los números 119 y 120 de la Revista Artes de México.





Amores Gatos, una ronroneante historia en la babélica Nueva York.

9 08 2016
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Primera caída. Encontrarse en un sueño de smog.

Como si de un personaje de sus películas se tratase nos encontramos al director de cine peruano JuanMa Calderón por casualidad, en el centro de una gran ciudad, México, pasada la media noche en una fiesta en el departamento que La Casa del Cine consiguió para su alojamiento, casualmente casa de un amigo, el paladín del ciclismo urbano y del mejoramiento de la movilidad, Agustín Martínez. Ahí bebimos, convivimos y JuanMa quedó sorprendido por el regalo que lleve para el cumpleañero Agustín, el número 120 de la revista Artes de México, sobre la lucha libre. ¡Está de la pitimitri! o algo así exclamó JuanMa al hojear el número. Seguimos la fiesta a todo dar aunque JuanMa me confesó que se sentía en una especie de sueño bizarro, pues momentos antes se encontraba acostado, pero la fiesta lo levantó e hizo salir de su habitación, trataba de dormir sin éxito con la premisa de que al otro día, tenía que impartir su taller en la mencionada La Casa del Cine ¿y de qué es tu taller? le pregunté, se llama Cómo no hacer cine respondió. La noche siguió, nos bebimos unos mezcales y charlamos un poco sobre el cine de luchadores, hablábamos de cómo esta cinematografía nos ha “hermanado” a muchos sobre todo en América Latina, en dónde las películas de luchadores las ha visto todo dios… y el diablo. Que pinches días tan contaminados los vividos en el 2016 en la dizque muy sofisticada CDMX, pero sus habitantes y administradores provocamos una regresión a los años ochenta y noventa, rompiendo récords de contaminación y con un número de contingencias ambientales ni siquiera vistas en esas décadas, por ello, el 24 de mayo, las organizaciones Bici-Red y Hazla de Tos convocaron a una rueda de prensa para denunciar la omisión del gobierno mexicano respecto a su accionar para corregir tal situación que está afectando la salud de los chilangos… tal evento tuvo lugar, sí, en La Casa del Cine y fui a grabarlo, siendo una grata sorpresa el encontrarme nuevamente a JuanMa trabajando con sus talleristas en un proyecto que presentarían el viernes 27 de mayo, ahí mismo, el cortometraje: Capitán Misterio, ¡inspirado en el cine de luchadores!. La verdad es muy posible que JuanMa me haya mencionado en la fiesta que en su taller se estaba trabajando el tema de las luchas y yo ni en cuenta, tal vez estaba, como diría la Sonora Santanera, “agoviado por los sumos del alcohol”. ¡vente especialista! me invito JuanMa a pasar, en uno de los salones había un pequeño altar dedicado a El Santo, un story board, y en una Mac editaban un audio basado en una lucha en jaula entre Psycho Clown y El Texano Jr. Me encontré totalmente sorprendido, era como haber salido de mi estudio para llegar sin saberlo, a mi estudio. ¿Ya tenemos máscaras? preguntó un actor, otro contestó: ¡sí, mira y tiene una letra M!… de misterio.. pero… esta máscara si es de alguien ¿o no especialista? preguntó, -sí, afirmé, es una de Mil Máscaras… bueno los dejo trabajar chicos-. ¡Te esperamos el viernes en la proyección, vente pata la vamos a hacer linda…!

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Gif publicitario de “Capitán Misterio”
Segunda caída. Capitán Misterio bajó al Tepeyac…
Entusiasmado, me dirigí a la calle de Uruguay 52 llegado el día y la hora de la proyección de Capitán Misterio cuyo estreno estuvo anunciándose días antes con un simpático GIF animado en redes sociales, era el resultado final de un intenso taller de diez días en que se abordaron todas las facetas de producción de un filme, durante aquella presentación JuanMa explicó al público: “El taller Cómo no hacer cine se trata de ir resolviendo la cosas y logrando realizar algo, de darle un poco la vuelta a las reglas establecidas al sistema, del cómo supuestamente se debe hacer”. Capitán Misterio es un cortito con encantadores toques naïf pero sobre todo bastante bien resuelto. Cuenta la historia de un padre, su hijo admirador del famoso luchador Capitán Misterio y un enigma que dentro de la distancia también lo une. El audiovisual cuenta con algunas grabaciones en la Basílica de Guadalupe (interiores y exteriores), que yo recuerde, en la extensa filmografía del cine de luchadores (250 filmes aproximadamente) no se realizaron antes locaciones en el santuario del Tepeyac. Algo notamos en la máscara del Capitán Misterio: si bien reconocimos que es la de un luchador de renombre también vemos que está intervenida con algo de scotch o cinta negra que la transformaba, con esto, el equipo de talleristas inclusive resolvió el tema del respeto a los derechos autorales y la originalidad.
Tercera caída. Amores Gatos.
Pero no sabíamos que lo mejor estaba por venir, al terminar la proyección del corto vino la del más reciente largometraje de Calderón, Amores Gatos, de 2015, filmada en Nueva York y producida por María Rondeau, actriz en ambos materiales de la noche, fue ella misma quien me invitó a quedarme dentro de la sala para ver la película cuando los talleristas salían de la sala, casi salgo con ellos, que bueno que no lo hice. Amores Gatos, es una historia que entrecruza las de por lo menos 16 personajes (14 personas y dos gatos) en la ciudad de Nueva York, en la que el cineasta habitó y trabajó por algún tiempo, el personaje principal es Juan, un emigrante peruano que se gana la vida como Cat Sitter o niñero de gatos, una pareja de mujeres que sale de viaje le encarga a Juan a Nena su gatita, para que se quede haciéndole compañía, Juan se sentirá a sus anchas en el departamento, lugar en el que convergirán las historias, sobre todo por que Juan busca insistentemente la compañía femenina, colocando incidentalmente, en alto riesgo a la recomendadísima Nena. Del maremágnum neoyorkino, de sus habitantes, amplias avenidas y rascacielos emerge Juan, visto así parece un espermatozoide que va ganado la carrera para ovular una historia que desde su inicio transmite calidez, cuando inicia la película te sientes recién bajado del avión o del bus, llegando a la mítica “gran manzana”, pronto te enganchas con esta historia que desde el inicio ubica la musicalización como elemento clave en la regulación del ritmo, que en lo personal fue lo que más aprecié de esta película, el ritmo que logra armonizando ese elemento con el planteamiento de las escenas, los diálogos, las situaciones y los momentos de la película, introducción, desarrollo, clímax y final, logran un balance con la sencillez de la historia y el planteamiento de su género: la comedia. La película en sí misma es un paseo con amigos por Nueva York, su diversidad de barrios y multiculturalidad están planteados, mostrados o mencionados durante la película, pero no sólo los míticos lugares como Chinatown o el Central Park otorgan esa autenticidad de las locaciones, son sobre todo los bares, calles y los propios departamentos y sus grandes ventanales, que nos llevan a asomarnos a la intimidad de sus habitantes y así, nos sentimos transportados a las entrañas neoyorkinas de las clases acomodadas o medias, el arte que decora sus muros, la manera en que está colocados sus libros, el estilo de sus salas y sillones, la gigantesca oferta comercial global de la que disponen, y que decir del grado de consideración hacia sus mascotas, tendencia global, que ha hecho emerger en algunos sitios el debate de las relaciones entre ser humano y los animales, los cuales al parecer están ganado la batalla al estar inclusive por encima del amor, consideración y respeto hacia los congéneres. Bueno, aunque como plantea también el filme, algo tenga que ver la plaga de ratas con tanto amor gatuno (los roedores al parecer no han encontrado más comprensión, admiración y amor que de Walt Disney, las cucarachas sólo han encontrado lo mismo en los músicos de la Revolución Mexicana). Es muy destacable el trabajo de cinefotografía planteado en blanco y negro por el director, y realizado por Mario Vizcarra, quien contó tanto con espacios amplios como estrechos, poco o muy iluminados, y en los exteriores la cámara al hombro le viene muy bien a la historia pues transporta al espectador, al que hace sentir casi con las plantas de los pies en esa ciudad, identificarse y acompañar a los personajes. Amores Gatos renuncia a ser un típico drama en pantalla sobre los migrantes latinoamericanos, los conflictos, historias personales, filias y aspiraciones muestran la gran diversidad cultural y de pensamiento que es en sí mismo, cada país, ciudad o pueblo del mundo, sin poder o pretender por supuesto sacudirse del drama original latinoamericano (y es por eso que no podemos sólo clasificar como comedia esta película) pues no hay que dejar de considerar que muchas veces y para muchos, dejar su país primero que nada, ya conlleve algo de trágico. Ninguna serie de esas de televisión que “nos muestran” Nueva York, sus relaciones amistosas, crímenes y pasiones nos enseñó tanto –y de manera tan sencilla- de esa ciudad y de la vida transcurriendo ahí como Amores Gatos, ¡y sí patas,! claro que he visto Historias de Nueva York, ¡záfense de esta llave Woody-Martin-Francis..! A causa de nuestra enferma luchafília sólo Naked City (1948) de Jules Dassin, nos hace sentir algo parecido con una película sobre Nueva York. JuanMa ya puedes regresar a tu habitación a dormir, no te molestaremos más cuando salgas de ahí házlo con con otro más de tus sueños.
Por The Killer Film, el crítico enmascarado.




ADIÓS BICHO

11 11 2015

ccb foro el bicho 2015A nuestro público y amigos

les informamos que debido al cierre del foro El Bicho, haremos una pausa en la exhibición del ciclo Resistencias glocales.

 

Durante 2015 llevamos a cabos funciones con invitados especiales en donde estuvieron presentes para comentar sus películas Nuria Ibáñez con El cuarto oscuro, Gregorio Rocha con Muros, Ludovic Bonleux con Acuérdate de Acapulco,  Shula Erenberg con Rosario, Lourdes Grobet con Bering, equilibrio y resistencia, Miguel Alvear de Más allá del mall (a través de skype desde Quito, Ecuador) y Pablo Ramos con Los órdenes estéticos son más que un paisaje para la ansiedad metafísica, Orlando Jiménez con Arena Azteca Budokan y Omar Jacobo con La invasión de los Vampiros Redux, cortometraje que formó parte de la última sesión el pasado 28 de octubre, con la que celebramos el día internacional de la animación. Esa noche debatimos en torno a la construcción y reapropiación de la memoria a través de los géneros fílmicos del terror y las técnicas de la animación como formas de intervención artística.

 

En el panorama del cine mexicano el documental y la animación gozan de una excelente salud actualmente y pudimos conocer con sus autores, los caminos que los llevaron a realizar sus proyectos, todos desde una perspectiva de autor, comprometidos con sus puntos de vista y respetando sus estrategias y reglas internas para articular el lenguaje audiovisual del cine.

 

Estaremos informando de la siguiente sede y les agradecemos su atención y divulgación de nuestras actividades. Los invitamos a reunirse y celebrar el audiovisual reflexionando con los suyos, ampliando y profundizando en los temas que ofrecen las películas y su riqueza invaluable cuando son degustadas colectivamente. La formación de públicos es también una construcción de espacios de intercambio y convivio.

¡Ladramos y resistimos!





CHAMBELÁN DE TUS XIII … Álbum del recuerdo del 13avo. Festival Internacional de Cine de Horror de la Ciudad de México: Macabro.

11 08 2015

10449978_10152542989445970_1868152730849058565_nEs tarde de sábado y has pasado horas jugando con los amigos en el parque, jugando fút o beis en el patio, o con tu perro… o practicando algún deporte, tal vez sólo caminando con rumbos de no sé dónde, no sé cuando. Otra opción en el menú de sensaciones es que sea el final de una larga semana laboral afortunadamente pausada por el atardecer de ese día, es cuando hay que dejar salir la saturday night fever a contagiar las pistas de baile… en otra ocasión… por el momento mejor quedarse a ver en Internet, devedés o blureis (que decir de las joyas que perduran en videocasete) alguna de esas películas de intensidad en entretenimiento, efectos visuales, diversión o chabacanería, te pones cómodo en el sillón, las palomitas listas para comenzar a rumiar el ritual del masaje audiovisual y sumergirse en esa otra dimensión, así nos sentimos aunque sea un medio día soleado entre semana cada vez que acudimos a ver alguna película del Macabro Film Festival que desde 2001 tiene su sede “nuclear” en la Cineteca Nacional de México aunque durante todo el año “estalla” expandiéndose de manera considerable por varios puntos y sedes de México. Cabe mencionar que en Macabro saben tanto por viejos como por diablos pues además de ser un festival de cine especializado es también uno de los más longevos en la creciente escena de los festivales cinematográficos en México, Macabro sabe renovarse y seguir como los muertos vivientes, airosos en el campo, fieles a su propuesta enfocada a la exhibición, difusión, generación de vida y contenidos culturales alrededor del cine de horror, suspenso, fantástico y de género.

El verano de 2014 durante el cumpleaños XIII de Macabro fui uno de sus chambelanes ya que participé además de como parte del jurado para reconocer al mejor cortometraje mexicano en competición del festival, como curador de la muestra de cine de horror y lucha libre Terror del Rudo -compuesta por diez largometrajes y cuatro cortos- y coordiné junto con el festival un merecido y muy emocionante homenaje para Tinieblas, el Capitán Aventura, el cual acompañado de su fiel Alushe, recibieron el cariño y reconocimiento del público reunido para la apertura del festival en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, que retumbo hasta sus cimientos por la ovación que este par de íconos de la cultura popular mexicana recibieron por parte del público, al aparecer sobre el escenario para que Edna Campos, directora del festival, les entregara un reconocimiento, también gozamos en ese clásico recinto capitalino con la proyección de The Curse of Styria (Hungría-EUA) con la presencia de su director el mexicano Mauricio Chernovetzky, una película que rescata el espíritu y ambientación gótica de la novela escrita en 1872 por Joseph Sheridan Le Fanu, Carmilla, historia de vampiros, de la cual se drena al lenguaje fílmico algo del erotismo sostenido en el misterio y en el amor lésbico propuesto por la sutil escritura del irlandés especialista en el misterio, también autor de In a glass darkly relato en que se basó el mago de la luz, el sueco Carl Theodor Dreyer para filmar en 1932, Vampyr.

Al otro día comprobamos que gozamos más al ver estas películas en el gozoso marco que brindan los festivales, muestras, jornadas, cine clubes o festivales, verdaderas fiestas del cine en que en el más afortunado de los casos es posible convivir tanto con los hacedores como con los cazadores de imágenes, así sucedió al arrancar con la muestra Terror del Rudo en el Cinematógrafo del Chopo con una de las películas favoritas de el enmascarado de plata, Santo contra el Doctor Muerte (Rafael Romero Marchent, México-España, 1973) y por la noche, en la Cineteca Nacional conocimos al artista y cineasta surgido de la escena punk Angelina, Charles Pinion quien nos presentó su divertida e interesante cinta en 3D estereoscópico, AmericanMummy, que nos encantó por ser una delicia de rigurosidad con los lineamientos y estética del slasher film, y aún más con el “cine de momias” o de “horror arqueológico” American Mummy después del festival fue rebautizada como Aztec Blood, cumple con todos los requisitos para ser una buena película de entretenimiento, trama intrigante (la maldición de Tezcatlipoca es liberada en forma de un virus de una tumba por una expedición arqueológica), personajes bien caracterizados -las chicas sexys, el científico-agente loco de Europa del este-, la expedición de universitarios y una momia azteca encontrada en Nuevo México, por supuesto, enterrada en esos lares en tiempos que se suponen muy anteriores al nacimiento de los conceptos de naciones y estados naciones, Aztec Blood nos hizo reflexionar sobre el papel de las leyendas, la mitología, la historia y la fantasía como poderosos elementos de cohesión entre los pueblos y los territorios más allá de las fronteras, para nosotros este filme es una manifestación más de los varios fenómenos en que observamos ciertas fusiones, fenómenos o compartimentos culturales en América del Norte, entre México, EUA y Canadá, fenómenos de toda índole que véase o júzguese bueno o malo, superan con facilidad las líneas divisorias -por si hubiese que extender los ejemplos ahí tienen lo tratado en el documental Narcocultura realizado por Shaul Shwarz entre Ciudad Juárez y El Paso en 2012. Siguiendo dentro de esa línea de mestizaje fílmico se exhibió también El Matador (México, 2013) de Gigi Saul Guerrero, chilanga residente en Vancuver cuyo nuevo cortometraje El Gigante (Canadá, 2014) está programado para el Macabro XIV, un audiovisual que vale la pena ver en la gran pantalla  y que transmite toda la potencia que se obtiene al desayunar gringas con harta salsa de maple canadiense…

Albi-grises y Mamula.

Un par de películas que nos gustaron, tal vez por el resultado que al parecer puede obtenerse de lo que se aprecia como un excelente trabajo en el diseño de producción y un manejo en los ritmos narrativos, impregnados totalmente de una tonalidad neogótica fueron las argentinas El Día trajo la Obscuridad (2013) de Diego de Salvo que ganó el premio al mejor largometraje del festival y que aún inscribiéndose en una cierta oleada mundial de cine de vampiros adolescentes se aleja de clichés y dota de una esencia que parece emerger de su estética y de los recursos obtenidos al cultivar el suspenso como lenguaje, lo mismo aplicaría para La Segunda Muerte (2012) de Santiago Fernández que nos gustó un poco más por la originalidad de su historia (y de su villana) que escarba en lo religioso, los sobrenatural, el thriller y el cine negro de marcadas tramas y personajes policiales.

Fotograma de La Segunda Muerte (Santiago Fernández Calvete, Argentina, 2012)

Fotograma de La Segunda Muerte (Santiago Fernández Calvete, Argentina, 2012)

También vimos Mamula (Serbia, 2014) de Milan Todorovic, una historia basada en las leyendas populares y la historia de Europa del este, pues resaltando el lado más siniestro de las historias de sirenas, su belleza y cantos fatalmente seductores, se toma el nombre y los escenarios de la isla Mamula, en el Mar Adriático en Montenegro, que posee un fuerte construido en el Siglo XIX, y que durante la Segunda Guerra Mundial adquirió un cierto halo lúgubre, al convertirse en una prisión de tortura del ejército italiano. Una de sus protagonistas, la también modelo Kristina Klebe, invitada especial, estuvo presente en la proyección para charlar con el público.

Cortos Macabros.

Como mencionaba al inicio fui jurado para buscar el mejor cortometraje mexicano de esta edición, junto con los cineastas Alejandro Iglesias y Pedro G. García, varios trabajos y sus escenas perduran poderosamente en la memoria, en lo personal fue un gusto apreciar un avance en la calidad de producción en muchos de los cortometrajes participantes sobre todo en el sector universitario y de escuelas de cine, en décadas anteriores todos estos “ejercicios” eran mayoritariamente un fiasco, creo que algunos cineastas de las nuevas generaciones han sabido sacar provecho del alcance a nuevas tecnologías para la producción cinematográfica conjugándola con talento, profesionalismo e ideas propias y acertadas; tal vez la línea general que guardan entre sí muchos de los cortos de ficción participantes es la mirada hacia cotidianidad del horror dentro de la cultura global del miedo, cuando el horror está más cerca de lo que creemos, cuando se deja sentir en nuestras calles y en casa, cerca de los seres queridos, este tratamiento basado en un cierto espíritu fatalista “de actualidad”, se sugiere sutil o bestialmente en los cortos El Huésped (Carlos Méndez, 2011), Fenómeno-El Efecto Poltergeist (Leonardo Arturo Domínguez, 2013), Bendición de Madre (Lex Ortega, México, 2013) o M is for Mobile (Gabriel Guzmán Sánchez, 2013);  entre mis favoritos están: Al Morir la Vie (2014) de Alex Agüelles producido por el CUEC, que entreteje la ficción y la animación con buen ritmo para lograr narrar una historia de viajes entre la vida y la muerte, Obscuro (2014) de César García de actualidad brutal al mostrar que la semilla de la violencia tal vez se encuentre en el desentendimiento ante el dolor ajeno y en el dejar pasar, y El Mariachi Loco (2014) de Oliver Izquierdo Gorostieta que nos muestra al psicópata asesino del cine más mexicano que hayamos visto antes, del que se antoja ver un largo o una serie, idea que se sugiere más clara en Kiss of Vengance (Fernando Barrera, México, 2013) con su tarantinesca heroína. Y por supuesto el ganador al mejor cortometraje y dos menciones honoríficas curiosamente estas últimas considerados también en los premios Ariel de la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas 2015: Ulterior (2014) de Sandra Mahute (en los Ariel el corto estuvo nominado como mejor cortometraje documental) y El Modelo de Pickman (2014) de Pablo Ángeles, basada en el relato corto de H.P. Lovecraft, cuyo uso de las voces en la lengua original inglesa del escrito lo dota de algo muy genuino al audiovisual (este corto gano el Ariel al mejor cortometraje de animación). Pero el gran ganador del Premio Macabro de Jade a mejor cortometraje fue I’m Candy de J.B. Minerva (2013) con excelente producción, sobria, fresca, con una fotografía sólida y un ritmo que logra un suspenso al estilo de “horror psicológico” con niños siniestros de los años ochenta, la mezcla ruso-tapatía (hablada en ruso, rodada en guanatos) se impuso. En los cortometrajes no todo fue ficción también hubo documentales, uno que provoca una perturbadora sensación es Los archivos de Santa Teresa (2013) de Ricardo Velasko sobre la escena del performance y la escena cultural satánica-underground en México sobre todo en los años noventa.

Familiar de Richard Powell (EUA, 2012) y la ganadora del Premio Macabro de Onix en la categoría de mejor cortometraje internacional, Selfish People de Jaebin Jan (Corea del Sur, 2013) también van por la misma vía de recrudecer la cotidianidad y el uso de teléfonos celulares, Iphones, facebook y otras tecnologías que se han incorporado en algunas ocasiones elementos claves en las tramas de algunos de los cortos que compusieron los 9 programas con cortometrajes de México y el mundo que Macabro ofreció en 2014 a su público.

Propuesta Macabro.

Algo de lo que más atrajo nuestra atención fueron algunos títulos de las funciones integradas en el programa denominado Propuesta Macabro, una especie de “zona especializada” en los programadores colocaron una selección de documentales y recopilaciones sobre el cine de género, de dos de ellos Más Allá del Mall (Miguel Alvear, Ecuador, 2010) y el documental Frankenstein no asusta en Colombia (Erick Zuñiga, Colombia, 2013) hemos escrito en otra ocasión, dos proyectos fílmicos que nacieron cada uno por su parte a partir de investigaciones sobre cine; otros documentales incluidos aquí fueron Slice and Dice de Calum Waddell (Reino Unido, 2012) sobre el cine slasher y sobre el arriesgadísimo oficio: The Stunt (Sathanapong Limwongthong, Tailandia, 2013) así como la delirante recopilación, scratch film o película de apropiación de Joe Dante, Trailer War (EUA, 2012) solo para estómagos y miradas todo terreno…

Terror del rudo y el regreso de Satán…

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Satán, La Momia Gigante/Tinieblas, el Capitán Aventura. Foto: Samantha Martínez.

Por iniciativa en conjunto Macabro y su servilleta, como investigador independiente decidimos realizar una muestra del cine que mezcla el horror y la lucha libre para incluirla en la edición XIII, para ello nos dimos a la tarea, desde meses antes del festival de enfocarnos en una investigación que arrojó la contabilización de setenta y dos títulos en total de este tipo de cintas, una curaduría de diez títulos y 5 largometrajes para la muestra exhibida, además del libro también llamado Terror del Rudo, el cine de horror y lucha libre coeditado con Samsara Editorial. Pero los eventos más ansiados y esperados por el público del festival fueron en los que estuvo presente Tinieblas, El Capitán Aventura, quien así pudo convivir con un público que le adora como a un maestro Jedi o siniestro Shit, ya sea como Tinieblas o como Satán. Uno de esos eventos, mencionaba, fue el homenaje que recibió en el Teatro de la Ciudad durante la apertura del festival, otro fue la charla denominada Terror del Rudo: Tinieblas, El capitán Aventura vs The Killer Film, el crítico enmascarado en la Cineteca Nacional el jueves 28 de agosto de 2014, evento en el que el gigante sabio utilizó una máscara que mezcla su tradicional diseño negro con dorado con el de Satán, la momia gigante, villano al que dio vida en la película Las Momias de Guanajuato (Federico Curiel, México, 1970) proyectada al finalizar esta presentación en la que la leyenda de la lucha libre contó pormenores de su carrera de cuarenta y cinco años como atleta, stunt, extra de cine, luchador y actor de televisión, apoyados con un audiovisual en el que exploramos junto con un público bastante entusiasta la faceta poco explorada, el lado B del héroe, pues Tinieblas tiene una destacada trayectoria interpretando a villanos y seres extraños del cine como son una obscura silueta humana en La Puerta y La Mujer del Carnicero (Luis Alcoriza, México, 1968), el mencionado Satán la Momia Gigante, Frankenstein en Santo y Blue Demon contra los Monstruos (Gilberto Martínez, México, 1969) o la momia egipcia en Kalimán, El Hombre Increíble (Alberto Mariscal, México- Egipto, 1972), entre otros papeles, además de ser el doble de Tarzán, para la afamada serie de televisión protagonizada por Ron Ely. La memoria de esa charla y algunas imágenes de tal encuentro quedaron consignadas también en el libro Terror del rudo del cual tendremos una segunda presentación dentro del Festival Macabro XIV, el 21 de agosto de 2015 a las cuatro de la tarde en el Centro Cultural Carranza, como parte de los eventos y proyecciones que los macabros chilangos ya esperan año con año. Así fue el vals que bailamos en el cabalístico e insigne cumpleaños XIII de Macabro, de mucho nos perdimos pero gracias a la constancia en el equipo de trabajo de Macabro tendremos nuevas oportunidades de seguir sus secciones y propuestas, que lo mejor esté por venir y la locura perdure en la edición XIV.

The Killer Film, el crítico enmascarado.

El albúm…





19 de agosto 2015- CCB: Resistencias globales

9 08 2015

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Resistencias globales

Miércoles 19 de agosto, 19:30 hrs.

LOS ÓRDENES ESTÉTICOS SON MÁS UN ESPEJO QUE UN PASAJE PARA LA ANSIEDAD METAFÍSICA

Pablo Ramos, México, 2014, 11 minutos 30″ 

Ensayo visual sobre la concepción de la belleza y las múltiples interpretaciones que puede haber sobre ella.

MÁS ALLÁ DEL MALL

Miguel Alvear, Ecuador, 2010, documental, 52 min. Español

¿Es posible definir y calificar el cine de un país? ¿Es viable hacer cine en Ecuador? ¿Hay público para el cine latinoamericano? Son las interrogantes que se hace Miguel Alvear, un director de cine ecuatoriano cuya última película no logra su exhibición en las salas de cine. Motivado por esta decepción, inicia una pesquisa fílmica para encontrar respuestas lógicas a sus preguntas y remedio a su despecho.





Luto Rosa

29 07 2015

LUTO ROSA INT

Explosivo y elegante es el retorno de El Señor, Pablo Marín Ángel al mundillo de las editoriales independientes esta vez como autor de la novela gráfica y/o cómic, Luto Rosa, una deliciosa pieza lograda en complicidad por esa gran escudería del cómic sudamericano Editorial Robot, ideal para disfrutar, juicioso con un tintico pues se trata de un caudernillo de 13 x 19 cms, doce páginas, forros y una camisa desplegable que logra una especie de póster o cromo con la calidad de ilustración y diseño gráfico bien reconocida en el hijo pródigo de Medallo, un iconoclasta que entre otros proyectos participa como co director general y de imagen para el Zinema Zombie Fest, cineasta y DJ de éxitosos sets como La Sudacateca, El Sudaca Nos Ataca y El Último Romántico por cierto que las páginas de Luto Rosa, bizarra pero concisa aventura ambientada en ese lugar de socialización por excelencia para el latinoamericano como es el velorio, incluyen su soundtrack, fórmula que nos gusta y que comienza a expandirse entre los autores, las recomenaciones musicales para esa lectur,a mismas que está embadurnadas en la escritura, algo que si es el caso como sucede con luto rosa puede resultar bastante atinado y divertido. Se los recomiendo mucho m’ijos.

The Killer Film. El Crítico Enmascarado.

Y para que no se aleje de su escencia esta recomendación también incluye una de las piezas musicales propuestas por el autor:

LUTO ROSA

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