Muérdeme Suavemente

12 09 2017

Una edición de reservoir Books

Para lectores que gustan de la novela y novela gráfica, acá les tenemos un híbrido bastante interesante que nos tocó presentar en el marco del Zinema Zombie Fest de 2013, en Colombia. Muérdeme Suavemente, escrito por Fernando Gómez E., con prosa bastante fluída y agradable y con una gosoza construcción ambiental que nos ubica dentro de una Bogotá (más) apocalíptica, contaminada por un virus zombie que ha exterminado a la mayoría de sus habitantes y que tiene en algunos de sus sobrevivientes a los protagonistas de esta novela con sus toques de suspenso, sarcasmo, cierto costumbrismo latinoamericano -colombiano en específico-  pero sobre todo permeado de esa estética artística propuesta desde Latinoamérica: el Gótico Tropical surgido en los setenta, con su vertiente cinematográfica ochentera en Caliwood, o de su re lectura del Sigo XXI, el Tropicalgoth.

Este libro contiene 194 páginas y está editado por Reservoir Books, impreso en Colombia. Como decíamos la estructura del relato de esta novela está capitulado y algunos apartados están compuestos por comic o novela gráfica, incluso por tags y dibujos de plantilla pues uno de los elementos importantes de esta edición es la inclusión de grafitti y de arte urbano, tan presente e imbricado culturalmente desde hace algunos años en la capital colombiana.

 

Por The Killer Film, el crítico enmascarado.

 

 

 

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ARTE ALTERADO

11 09 2017

IMG_5103Mauro Terán García (1964) es un artista que nació en el DF pero que como millones, ahora se encuentra viviendo en la “rosada” CDMX. Desde que Mauro egresó de la escuela nacional de Pintura, Escultura y Grabado “La Esmeralda” (ENPEG) ha transitado por la pintura, la ilustración, la historieta y por supuesto el recordado y poderoso arte efímero, que parió junto con su colega Javier Analco en los noventa.  De alguna u otra manera este autor ha encontrado en el alteritas un amplio campo de expresión, movimiento y trabajo, ahora debuta con Arte Alterado de Ediciones Mauro como editor, sumando una “disciplina” más en su curriculum, en el que también y aunque casi no se menciona en información acerca del artista, se encuentra el vender -arte- en un puesto los sábados, demostrando su alta escuela en ese arte mayor del que miles participamos: el milusísmo mexicano, también practicado en su modo homo tianguis por otro grande de leyenda: Alfredo Vilchis.

Apropiador y alegorista de lo estandarizado y lo canonizado, de la historia y el arte de México fusionados con sus pares universales, Terán García nos presenta este libro homónimo del título de su serie de 92 óleos, algunos con aglomerado de madera, reprografiados para esta edición de 2017. Neoclásicos y barrocos como Velázquez, Rembrandt, Jaques Louis David, entre otros, se ven sampleados en la imaginería de Terán proponiendo nuevas composiciones, frescas y seguramente, blasfemas para algunos.

Se siente re bonito oler las letras recién impresas, con aroma a flujo de conocimiento y es un honor haber participado en esta edición por invitación del artista con un texto que titulé Imágenes alteradas que como toda la edición y junto con el texto introductorio de la Dra. Blanca Gutiérrez Galindo y el maestro Javier Anzurez Torres, se ofrece de forma bilingüe: español-inglés, en 112 páginas impresas en Ixtapaluca, Mordor (Edomex). Acá abajo un  fragmento, acaso como anzuelo a ver si logra pescar lectores y coleccionistas de libros de arte. Mauro Terán García también se encuentra en las redes sociales en dónde brinda información sobre la distribuición de esta disfrutable pieza de arte impreso sobre arte pictórico.

https://www.facebook.com/mauro.terangarcia

Imágenes Alteradas. (Fragmento)

Cierta parte del caos parece armonizarse en las imágenes alteradas de Mauro Terán García, cada tela de esta serie de óleos neobarrocos, after pop, hacen evidente un intento por acercarse a verdades históricas, a veces no tan legibles, algo ocultas por la enceguecedora luz del progreso, el orden social y lo políticamente correcto. En apariencia, es tanto el razonamiento como el azhar, elementos importantes que utiliza este alquimista, que a la manera de un ludópata excéntrico, baraja cartas de distintos Tarots: el cine mexicano, sus clichés, la publicidad, la historia oficial, su narrativa, la farándula televisiva, la religión, lo prehispánico, el arte clásico, renacentista, la ciencia, el deporte-espectáculo, la historieta, evocados en cada composición que resulta juego y verdad arrojados por dichas tiradas, si con cartas comparamos los brevarios culturales.

The Killer Film, El Crítico Enmascarado.

 

 

 

 

 





Cinelucha: “Alfombra Roja de luchadores” en el Cine Corregidora (FARO ARAGÓN. 08/10/16)

29 05 2017
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Octagón y Atlantis, la Revancha (1991) es un nuevo clásico del cine de luchadores, el rey de los mares rememoró algunas de sus vivencias en los sets de cine junto con otros luchadores del CMLL: Rey Bucanero, Dragón Rojo Jr., Arkángel de la Muerte y el crítico enmascarado, The Killer Film quien moderó este encuentro de cine-lucha para el público de FARO Aragón. Foto: Olar Zapata.

Por The Killer Film, el crítico enmascarado.

Cinelucha es nuestra ambrosía, nos nutre su espectro sin importar lo fugaz, vertiginoso o bioquímico de nuestros tiempos, cinelucha es elixir, hectoplasma -de licuado nauseabundo- que posee y transmuta el aliento de vida. De la vida de sonidos, sabores, fluídos, olores, golpes, acciones, riesgo, de sus representaciones y artificios,  que permiten al eros digital, escurrirse bajo la tercera cuerda en la linde que divide-conecta, realidad y fantasía por todos los ángulos del ensogado. Volver al ritual, volver al cinelátero, volver al fuego y a la humedad de la caverna, resembrar la semilla de la bobina rematando el zurco con franco codazo a contralona. Regarla con luz de proyector y sonido de ocarina. Algo germinará.

En esas estoy, degustando uno de piñón, compartiendo con los parroquianos de la Calzada de Tlalpan en El sol sale para todos, cuando hace su aparición mi amigo Olar Zapata, catedrático enmascarado de la UAM, armado con uno de nuez en mano:

-¡Que gusto encontrate mano!-  le digo y elevamos los tarros …-

-¡Que tal mi Killer Film, oye no te veía desde aquello del Faro Aragón! eso de la cinelucha, la Alfombra Roja de Luchadores, estuvo muy bueno eh… ¡salud por eso!-

– Oye Olar ¿y a poco sí te gustó? cuentame cómo lo viste en general porque ya sabes que cuando uno anda en medio del show, es como andar en el ácido, algunas cosas pasan desapercibidas…-

-Pues fíjate mi Killer que la Alfombra Roja de luchadores fue un evento muy entretenido, tuvo un buen eje temático:  el cine de luchadores, mismo que se apreciaba desde la entrada con la exposición de carteles de películas de luchadores que se encontraba en el lobby del Faro de Aragón. fue un día soleado, un buen horario y un espacio cultural que vuelve a impactar positivamente a la población, como cuando era el antiguo Cine Corregidora.-

– ¡Oye Olar!, -lo interrumpo- seguro te anduve bormbardeando de información en facebook o ¿cómo te enteraste del evento?-

-Soy un asiduo radioescucha, y un día sintonizando, me parece que Reactor 105.7 FM, escuché una entrevista donde tú y creo que el Dragón Rojo Jr. comentaron que se haría el evento en el Faro de Aragón.-

-¡Ah, sí!- es que el personaje del Dragón Rojo Jr. de hecho surgió casi de un proyecto cinematográfico, Los Campeones de la lucha libre (Eddie Mort, EUA-Mex, 2008), de la que te acordarás proyectamos alguna escena, que el  mismo Dragón comentó con el público… pero ya que estuviste allí ¿qué fue lo que más te gustó del evento? –

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Gota de neutle ¡no caigas! Foto: Parce Ariza.

-En primer lugar me gusto que un evento de cine y lucha libre se llevará a cabo en este espacio cultural descentralizado, en este espacio al norte de la ciudad de México que no forma parte de los perímetros centrales de la vida cultural en la ciudad como la colonia Roma, la Condesa, el Centro Histórico o la San Rafael, acá en cambio en los reinos de San Juan de Arabronx son escasos los eventos culturales de calidad.-

-Disfrute encontrarme con un evento abierto y gratuito, con buena organización y la presencia encarnada de los actores que dan vida al hechizante mundo de la lucha libre. El mirar los rostros de sorpresa y los gritos de aliento de las niñas, niños y personas adultas ante las escenas de películas y las batallas sobre el ring hicieron la tarde memorable.-

-De repente, otro parroquiano, -quien más tarde armaría la gran grezca en honor al enmascarado de oro, Roberto González, El Solitario, luego de que alguien dijera que El Santo era mejor luchador  – se metió a la charla: ¿y qué chingaos son esas cosas de alfombra roja de luchadores y cine lucha?- increpó-pulqueó.

Olar, midiéndole los espolones a aquel gallo, le dijo con la máscara bien puesta:  -Pues mira brother, fue un evento de cine y lucha libre. Un evento que reflexionó sobre estos dos mundos que durante muchos años han estado tan ligados, potenciándose el uno con el otro, la lucha libre dotándolo de superhéroes mexicanos que puedes ver cualquier día caminando por la calle, y el cine creando nuevas temporalidades e imaginarios que hacían que las expectativas al ver una función de lucha libre en las arenas fuera una experiencia surrealista.-

Y continuó luego de un sorbo a la baba de oso: -La organización del evento incluyó una exposición de carteles de cine de luchadores que estuvo colocada a la entrada del Faro de Aragón durante algunas semanas. La exposición mostró la estética y los recuerdos de aquella época donde el cine de luchadores escaló las montañas de la fama y entregaba con regularidad grandes éxitos taquilleros que fueron vistos en grandes cines y cines de barrio como el Corregidora, a dónde regresaron ese día, como quién regresa a su casa después de un largo viaje-  –glu, glu– sorbió.

 -¡Ahhh.. refrescante! el día del evento hubo una especie de Cine Club revisando algunas escenas de películas donde aparecieron  Rey Bucanero, Atlantis, Dragón Rojo Jr. y El Arkángel de la Muerte. The Killer Film, fue le moderador que conocía bien las escenas presentadas, las cuales se amalgamaban con las palabras y experiencias de sus propios actores enmascarados, dándole cuerpo a la ficción, dejando ver la parte humana de aquellos que en pantalla parecen suprahumanos invencibles y llenos de fuerza, con el diálogo, lo cinematográfico se volvió amena charla de hogar.-

-Si estuvo bueno-, me hizo recordar, Olar, -¡que retro momento se vivió con las escenas de Octagón y Atlantis, la Revancha! (Juan Fernando Pérez Gavilán, México, 1991), con los aerobics, y por cierto Atlantis compartió que un gran apoyo actoral para él fue Manuel Ojeda; con el Rey Bucanero revisamos algo de su participación en la serie televisiva El Luchador (A&E, México, 2011/2012) y con El Arkángel de la Muerte revisamos escenas de la delirante y en toda la categoría de género surreal: Symbol (Hitoshi Matsumoto, Japón, 2009) toda una rareza.

Olar retoma su relato y nos dice: -¡no… y nadie imaginaba que ahi venía lo mejor! acto seguido, el ring que se encontraba en medio del interior del Faro de Aragón cobró vida, y dos luchas llevaron a la realidad las fantasías construidas previamente, se inició la danza luchística enfrentando a dos dinastías, los hijos de El Felino: Tiger y Puma King contra los hijos de Blue Panther: The Panther y Blue Panther Jr, refereados por el experimentado Terror Chino. La segunda y última función fue encabezada por la leyenda Atlantis, haciendo pareja con el Rey Bucanero que por este día peleo de técnico y volviéndose a reunir parte de los Guerreros de la Atlántida, (substituyendo al anunciado Máximo) contra el experimentado Arkángel de la Muerte y el popular Dragón Rojo Jr. El internacional Orlando el Furioso fue el réferi de este encuentro estelar y no se fue limpio, por ahí se llevó un buen pierrothazo departe del Buca.-

-Después de los alaridos, la función terminó con la presentación del personaje Faro de Aragón Jr., que se une a la corriente de personas que dejan su identidad humana para convertirse en defensores de las causas nobles, en este caso, la defensa de este nuevo espacio cultural a norte de la ciudad monstruo.-

Ya convertida de plano en una entrevista y rodeados de adoradres de Baco, pues que le pregunto a Olar, -y bueno ¿a tí que  te parece  la fusión entre cine y lucha libre?-

-Es un romance necesario y duradero. Creo que es un género que debería de cobrar nueva fuerza con seriedad, evolucionando su lenguaje visual sin perder la naturalidad de sus historias, un género que nos identifica, que podría ayudar a reavivar la mecha con respecto a la lucha libre.-

-¿Qué podrías decir de lo que se hizo en el FARO Aragón en cuanto a esta mezcla?- le lanzó…

-Me pareció un muy buen inicio, una actividad lúdica y cultural. Creo que debería darse una continuidad y tener no solo un ciclo, sino una especie de lugar común, que podría ser el Faro de Aragón, donde cada fin de mes por ejemplo, se proyectarán películas de luchadores acompañadas de funciones de lucha y foros de diálogo, y sin miramientos en las expectativas, un semillero de guionismo y dirección encaminado a tejer las nuevas historias y estéticas de esas nuevas películas que necesitamos, donde los y las heroínas enmascaradas vuelvan a protagonizar esté genero alternativo a Hollywood, una imaginería que funciona como catalizador decolonial y representante de nuestros sueños. Ahi te dejo estas fotos que hice Killer para tu beneplácito y la memoria de todo aquel que las vea, ¡que las goce!-

-¡Salud.. por el cine de luchadores, que ha nacido, muerto, resucitado, ha vuelto a morir y con electroshocks lo hemos reanimado!

Todos: -¡¡Salud!!

Escenas de la lucha entre las dinastías Panther y Casas: Los Casas vs Los Panther en el FARO Aragón. Por Rock&Lucha.

 

 

 





Talleres: Apreciación Cinematográfica y Cine y Pensamiento Crítico en FCPyS/UNAM, 2017

16 01 2017

cartel

Inscripciones en el Departamento de Difusión de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM del 23 de enero al 3 de febrero de lunes a viernes de 10:30 a 14:00 hrs y de 17:30 a 19:00 hrs.

Consulta la página de la FCPyS http://www.politicas.unam.mx
Dirígete al Departamento de Difusión de la FCPyS edificio “G”, 1 er. Piso
Correo electrónico: talleresextracurricularesfcpys@gmail.com

Aca la oferta de todos los talleres extracurriculares

https://seguridad.politicas.unam.mx/proyecto/talleresextra/programacion/

 





FERATUM, VIDA EN OTROS MUNDOS… Rememorando el IV Festival de Cine Fantástico, Terror y Sci-fi, Feratum (2015)

5 10 2016
Tina Romero and The Killer Film

Con una de las homenajeadas en el IV FERATUM, la actriz de leyenda, Tina Romero, además inspirador de la efigie que son los premios ALUCARDA, otorgados a lo mejor de la producción nacional exhibida durante el festival.

Por The Killer Film, el crítico enmascarado.

Soy máscara y también humo, que incorpóreo se intercala y flota en el ambiente. La luz de los proyectores me extrae desde la matrix cinematográfica en la que yazco y me lanza, como a través de un túnel hacia superficies y pantallas. Para hacerme visible es necesaria la luz pero también la obscuridad. Así soy lanzado al húmedo Tlalpujahua, pueblo más que mágico, hechicero, sede del Festival Internacional de Cine de Fantástico, Terror y Sci-fi, FERATUM, organización que desde hace poco más de 6 años ha propuesto una importante actividad cultural y cinematográfica en esa zona central de México, ya en los caminos de Michoacán.

Proyecciones de películas -muchas de estreno en México-, mesas temáticas, conferencias, presentaciones especiales, invitados, masters class, y actividades lúdicas pueden apreciarse y presenciarse año con año inmersos en un escenario muy genuino, con sabor a México, madera y montaña, un pueblo cuya gente y dinámica envuelve los eventos de FERATUM con sus actividades cotidianas, la vida en la plaza pública, alrededor del kiosko, en el mercado, los locales y puestos de comida, el tianguis sabatino, los talleres, misceláneas, carpinterías, las pequeñas fábricas de esferas y hasta las cantinas le van bien al marco de fantasía, y a la gente, en nada parece extrañarle los cientos de personas que durante una de las noches del festival, maquillados y disfrazados andan por todo el pueblo hasta conformar un recorrido rumbo al legendario templo enterrado: la Marcha de las Bestias: uno de los eventos más originales del festival y de los más esperados tanto por locales como por visitantes, todo debidamente resguardado por personal de protección civil, al tratarse de un evento que atrae un contingente humano bestial .

Según veo, corriendo el carrete al revés, la edición del 2015 constó de 4 días de programación de películas y eventos, del jueves 1 de octubre al domingo 4, teniendo como principales sedes el Teatro Cenobio Paniagua (ex Teatro Obrero), la enigmática Capilla Cofradía, la Plaza Pública y el Museo Hermanos López Rayón, en este último por cierto, en un afortunado paseo dominical disfrutamos de un fino esperpento museográfico logrado por la sección FERATUM ARTS que expuso el trabajo de 10 artistas michoacanos tanto en las salas destinadas a las exposiciones temporales como interviniendo las exposiciones permanentes –en las que se exhiben piezas que van desde antiguas maquinarias, imprentas, carros y herramientas de minería hasta recortes de viejos diarios con noticias de la inundación de una parte del pueblo debido al histórico alud del 27 de mayo de 1937 -hecho recordado como la tragedia de Las Lamas– o sobre visitas de extraterrestres a esta región minera. Óleos y pinturas dedicadas a héroes Independentistas de México, sobre todo a los regionales López Rayón, Ocampo, etcétera, o una colección numismática, se mezclaron con el trabajo de Ricardo Barraza Lancaster, Davinowsky, Efraín Ochoa Flores, Pahko Moreno, Benjamín Arroyo Aceves, Erhan Gongul, Jorge Morán, Juan Carlos Mori, Miguel Ángel Vargas Ochoa Mike y Ricardo Neri Prado, en conjunción con las gestiones del curador Alfredo Gallegos y de la Fundación NOVANGARDO. En serio que si disfrutamos de lo ecléctico de la muestra y de la museografía por lo que preparé una galería de imágenes que te invito a visitar:

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Transbordador fílmico…

La gala inaugural estuvo a cargo de Ladronas de Almas (México, 2015) de Juan Antonio de la Riva, un importante lugar para una cinta mexicana pues unas de las principales intenciones de este festival -según mencionó su director Miguel Marín- es apoyar las producciones del cine mexicano. Parte del elenco del filme del cineasta duranguense y los productores estuvieron presentes, y junto con el público e invitados especiales vimos su película ubicada en la etapa del México Independentista (1815), no apta para los ya “habituados” a los zombies vía The Walking Dead, pues la cinta echa mano de una leyenda propia de México, un mito construido, escrito y ubicado en la época de la Nueva España, más específicamente aborda los ritos y leyendas del vudú utilizado e introducido a estos territorios en aquella época vía África, El Caribe, Las Antillas, el comercio de esclavos y el asentamiento de las comunidades afroantillanas en tierras novohispanas, lo cual me parece un acierto fílmico, pues no son pocas las ocasiones en se deja escuchar en discusiones y cine debates algo muy cercano a un clamor: la necesidad de productos culturales nacionales (ya sean películas, cómics, literatura, juguetería, arte, series on line) inspiradas o basadas en la rica sección de los mitos y leyendas en Latinoamerica, y en lo vasto de sus distintas etapas históricas, vetas poco “explotadas” pero no abandonadas como nos muestra De la Riva a quien también escuché en su conversatorio en el mencionado Museo López Rayón, algo de gran remembranza para la ocasión fueron sus anécdotas como radioescucha de la emisión de la XEW narrada por “el primer actor de habla hispana” Arturo de Córdova: Apague la luz y escuche… Volviendo a Ladronas de Almas no por habitual dejamos de lamentar que desde aquel estreno mundial no haya estado hasta el momento ofreciéndose en la cartelera de su propio país, que bueno que en FERATUM, tuvo una excelente vitrina de exhibición que incluyó posteriores corridas especiales junto con otros títulos ganadores en algunas salas de la cadena Cinépolis.

Feratum IV dedicado a la vida en otros mundos fue el aterrizaje de una enorme plataforma cinematográfica fantástica, de horror y ficción en Tllpujahua, un festín para el cinéfilo compulsivo que tuvo la oportunidad de ver películas aún antes de la gala inaugural, como sucedió la tarde del jueves 1º en la Capilla Cofradía, un espacio que guarda algo de sacro y también de profano, pues durante la Colonia se ofrecía ahí misa a la población indígena de la región, mayoritariamente Mazahua, apartada de la población noble, mestiza y española que acudía a misa en la Parroquia de San Pedro y San Pablo, hoy conocida como Santuario de Nuestra (su) Señora del Carmen. La irreverente y queer Jorge y Alberto contra los Demonios Neoliberales de Hernán y Gonzalo Quintana (Argentina, 2014) exorcizó todo mal en este poblado, por lo menos en esta sede ancestralmente alternativa. Más tarde vimos ahí mismo el mediometraje neogótico, Noperabbou (Japón, 2015) de Tomori Tsubasa y al salir, ya de noche y caminando junto al santuario iluminado, adornado con algunos bajos relieves en cantera rosada que representan seres-sirenas sin rostro, ya no sabíamos que pensar, si la leyenda japonesa del fantasma sin rostro tratado en la película había desbordado la pantalla, si habían puesto demasiado epazote a las inigualables quesadillas de los portales o si todo era el efecto de viajar fugazmente unas decenas de kilómetros desde el DF para llegar y ver sin más películas de terror, buen suspenso y efectos visuales, encuadres bastante limpios dentro de la obscuridad.

En dicha sede sacrílega también pudimos apreciar el viernes 2 y el sábado 3 los programas de cortometraje internacionales y nacionales. De los mexicanos nos gustaron las propuestas visuales de Isis (Paco Ramírez, 2015) Zerch (Javier X. Velasco, 2015), Elisa Ilusa (Antonio Cárdenas, 2015), Plastik Lub (María Bautista Neumann, 2015) y Mometzcopinqui (Héctor Daniel Pérez, 2014), en todos la narrativa fantástica fluye gracias a la conjunción armónica de varios elementos que se amalgaman en imágenes sólidas, que nos llevan a suponer que al cine mexicano de los próximos años podrán sumarsele como punto de referencia, varios títulos bajo tratamientos y lenguajes innovadores departe de estos cineastas que comienzan a mostrarse.

En la esquina de la experiencia, apareció al lado de su second, el maestro del gancho al hígado del cine independiente mexicano: Leopoldo Laborde y parte de su elenco, hicieron acto de presencia con su más reciente filme: Piel Rota (México, 2014), una propuesta nada convencional ni necesariamente cómoda para el espectador, con acciones, diálogos y algo que apreciamos del cine de Laborde: la cámara al hombro, lo delirante y a la vez “familiar” de las situaciones, y las locaciones que en cuanto a la Ciudad de México, es el escenario en dónde transcurren casi todas las historias de Laborde, quien sabe como colocarte allí, Chilangolandia se nos hace muy bien aprovechada en sus películas en la que la “Mega-locolis” se muestra como lo que es: un espacio múltiple en su cotidianidad y diversidad geográfica y socio-económica, que no se reduce a la Roma-Condesa.

Para terminar con los momentos de sudor frío vividos en la capilla, el domingo 4 estuvimos en la proyección de Perdidos (México, 2014) de Diego Cohen, una película bastante recomendable en cuanto a la tensión que logra y a la dirección de actores que nos mantiene al filo de la butaca. En cuanto al planteamiento de un supuesto found footage recuperado y edificaciones que prácticamente engullen a sus osados visitantes encontramos coincidencias temáticas de esta cinta con la también exhibida aquí, la peruana Poseídas (2014) de Sandro Ventura pero el look y ambientación sórdidos impresos por Cohen, que rayan en lo nefasto y la náusea, hacen de Perdidos una película realmente perturbadora, no recomendada para calificadores de video solitario, editores, materiales audiovisuales, archivistas y veladores.

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Encuentros cercanos en el Cenobio Paniagua.

Ver una película a media noche y otra más al terminar, en una sala de cine en un nebuloso pueblo ya parece de algo de película, lo es y en FERATUM esa fantasía se cumple en el Teatro Cenobio Paniagua, con calidad de sonido y visualización en todas sus funciones, pudimos ver el jueves después de la gala de apertura, la enfermiza Excess Flesh (EUA, 2015) de Patrick Kenelly, ideal para salir de la función y echarse unos tacos de cabeza, con su vaporcito bajo el plástico, acompañado de tu inseparable amigo o amiga en el tradicional puesto trasnochador y bajoneador del pueblo (no deje de probarlos). Bajo esa misma fórmula cine-taco nocturno se ofrecieron The Editor (Canadá, 2014) de Adam Brooks; Fear Clinic (EUA, 2014) de Robert Hall que cuenta con la actuación del legendario Robert Englund; Headless (EUA, 2014) de Arthur Cullipher planteada como una película slasher “perdida de 1978” que se proyecto a las 02:00 am del ya sábado 3; o la filipina Violator (2014) de Dodo Dayao. La película que cerró el festival fue la esperada, divertida y ochentena Turbo Kid (Canadá, 2015) con la actuación del mismísimo Michael Ironside, otro fugado de V, Invasión Extraterrestre. Persecuciones en bicicleta, villanos enmascarados, escenarios, música y estética retro-futurista con uno que otros accesorios neo vintage -como los walk man- colman de turbo a todo kid, chico o grande, un trabajo arduo, con buenos resultados departe de los directores Anouk Whissell, François Simard y Yoann-Karl Whissell y detallista departe de Chystian Beaudoin en el dirección de arte y de Charlotte Vézina en el maquillaje. Inséctula de Mike Peterson (EUA, 2015) fue otro de los títulos que pudimos ver, sigue la fórmula del chupasangre de señoritas pero en versión larva prehistórica, con una paleta de colores y efectos visuales bastante destacables creados por el miso Paterson; divertida, entretenida, de esas para ver en navidad, usted solito acurrucadito, apartadito de la familia.

Mirada al mundo luchístico.

Catalogado muchas veces como todo un universo, la mirada “al mundo” de la lucha libre no podía faltar en aquellas abducciones. Así acudimos a la proyección del documental Arena Azteca Budokan (México, 2014) de Orlando Jiménez R., sobre la vida y el transcurrir del tiempo en la casa de la familia de luchadores Moreno León, una arena de lucha en Ciudad Neza fundada por Alfonso El Acorazado Moreno el 5 de abril de 1961, y también a ver El Gigante (Cánada-México, 2014) cortometraje gore de la lucha libre dirigido por Gigi Saúl Guerrero, un cortometraje que siempre tiene una buena acogida e impacto departe del público, del cuál su diseño sonoro y fotografía nos envuelve y ahí sí: ¡no aplica lo de los tacos al salir de verla!. Creo que a los públicos les gusta mucho como este trabajo de LuchaGore Productions toca un tema de mucha actualidad de una manera tremendamente creativa: el de la migración clandestina hacia los EUA, y las fauces de su frontera, los peligros que siempre ha implicado pero recrudecidos con la voracidad y la barbarie demostrada en el mundo posmoderno, contemporáneo. A ambos trabajos les fue bien con los reconocimientos departe de los jurados de las distintas categorías.

Para otra ocasión les escribiremos sobre la barbacoa y la comida corrida del mercado de Tlalpujahua con sus tortillas hechas a mano, de las nieves de frutas, los oportunos mezcalitos de ocasión a la venta y cata en la plaza, los juguetes de madera de El Chavo, Los Simpson y Los Pitufos, los imanes para el refri, de la avecindada Mariposa Monarca, y de los desayunos ofrecidos por el festival entre amigos ¡una locura de charla, anécdotas, proyectitis y más..! FERATUM muy seguramente se potencializará en su próxima edición, la quinta, dedicada al circo. Una opción de cine y paseo ideal si está usted por Toluca, Metepec, Morelia, Atlacomulco, Ixtlahuaca, Ciudad de México y anexas, de esos dreams for chilango scape, se la recomendamos ampliamente.





COLOMBIA: ENCUENTRO DISTRITAL DE CINECLUBES, BOGOTÁ 2016

13 09 2016

img_6871Del 28 al 30 de julio de 2016, acudieron a L’Aldea Nicho Cultural en el barrio de la Candelaria, cineclubs, colectivos y procesos que realizan labores formación de públicos y circulación no comercial de cine. Entre ellos hay proyectos culturales universitarios e independientes y existen cineclubes de larga tradición en Bogotá, como el cineclub El Muro encabezado por Adolfo Ayala a quien se le dio un reconocimiento por sus 21 años de trabajo en las pantallas. Entre otras actividades realizadas estuvieron la de Diego Rojas, docente, investigador y cineclubista compartió una charla sobre los orígenes y auge del cineclubismo colombiano desde su ciudad. David Zapata de la Cinemateca Distrital de Bogotá expuso las líneas de trabajo de la entidad en la circulación y formación, áreas desde las que atiende y brinda servicios, recursos y fomento al sector cinematográfico colombiano.

 

img_7130Participaron del encuentro 27 personas de 16 cineclubes: Johnny Álvaro Lozano Gutierrez (Cine Club Caldo Diojo), Jorge Enrique Murcia González (Cine Club La Antorcha), Paula Uribe  (Cineclub la Antorcha), Karen Toro (Cineclub La Antorcha), Carolina Sánchez Sánchez (Cineclub Filmando Memoria), Andrea Pimar Peña Torres  (Cinequilibrio/EAL), Ana Maria Lopez Gonzalez (Mujeres empoderadas, Mujeres cineastas), Sebastian Fernando Alvarado Burbano (Cine Club la Chimenea), Andres Giovanny Mora Naranjo (Cineclub la Chimenea), Esteban Adriano  Zamora Guerra (Agarrando Pueblo Cine Club), María Alejandra Herrera Ramírez (Kinósofos), Carlos Andrés Gaona Padilla (Cineclub El mirón), Liliana Andrea Guerrero Cumaco (Cine club El Rollo), Vanessa Viviana Sandoval Castro (Cine Club El rollo), Cristian Oswaldo Rodriguez Montoya (Cine Lunáticos),Sergio Sanchez Alvarez (Cinemas Comunitarios), Marcela Aguilar (Cineclub Imagen viajera), July Jimena Arévalo (Cinelunáticos), Lucas Arévalo (Filmando memoria), Ximena Arévalo Lozano(Cinelunáticos), Adolfo Ayala (Cineclub El Muro), Sofía Ayala (Cineclub El Muro), Fernando Navarro(Colectivo Filmando memoria), Laura Ángel (Colectivo Filmando Memoria), Dennis Dueñas (Cineclub de Choachí), Francisco Restrepo (Cineclub de Choachí) y Juan Camilo Moreno (Playtime).

img_7055El encuentro fue coordinado por Marcela Aguilar del cineclub Imagen Viajera de Bogotá y su parte académica liderada por Julio Lamaña de la Federación Catalana de cineclubs y secretario de la Federación Internacional de Cineclubes (FICC) y Gabriel Rodríguez integrante del Cineclub Bravo y responsable de comunicación de la FICC, quienes expusieron y analizaron plataformas de proyectos en red, historia del cineclubismo, estrategias de difusión,  planeación y ordenamiento legal. Se sumaron a las actividades, la clínica de alimentación sana del laboratorio gastronómico de la Doctora Clorofila, la exposición de motivos y convocatoria del Referendo por Agro y el taller de estampación de camisetas de Omar Alaín González. La tarde del sábado 30 de julio se realizó una función de cineclub con el documental Trípido de la directora Mónica Moya. En el foro con el público participaron la realizadora del documental y los padres del joven grafitero asesinado por la policía, caso que ha sacudido la vida urbana y el sistema judicial en Colombia y que se aborda en el documental. La noche culminó con el groove y la música del grupo La Dimensión Gris. Todo el encuentro contó con la producción de campo de Alberto Cadena.

img_7139Los procesos que se viven en Colombia actualmente, tocan profundas transformaciones en las relaciones del campo y la ciudad, la violencia, la desigualdad económica y las luchas por los derechos humanos y culturales. En su cineclubismo, se percibe el pulso de la soberanía cultural de la sociedad civil en la relación crítica del público con las imágenes. Se lanzó la Carta de los Cineclubes bogotanos, en la que se propusieron la articulación de una red de trabajo con grupos y entidades del sector cinematográfico en su ciudad.

img_6841CARTA DE LOS CINECLUBES DE BOGOTÁ

En la ciudad de Bogotá representantes de cineclubes y gestores culturales, nos reunimos en el marco del Primer encuentro  Distrital de Cineclubes de Bogotà realizado los 28, 29 y 30 de Julio de 2016 en el Nicho Cultural L’Aldea.

Reconociendo los contextos de cambios políticos, económicos y sociales por los que actualmente atraviesa Colombia y subrayando el rol de las organizaciones populares y de la sociedad civil en la transformación de un país en conflicto, reivindicamos los movimientos cineclubistas en todo el territorio nacional junto a otros sectores culturales.

Considerando que el movimiento cineclubista en Bogotá se ha reforzado en los últimos años; reconociendo el papel de los cineclubes en tanto asociaciones civiles sin fines de lucro como formadores de público y defensores del cine colombiano, de autor, independiente y de calidad, los abajo firmantes nos proponemos:

  1. Conformar una red de cineclubes bogotanos que respete la independencia e identidad de cada cineclub.
  2. Desarrollar y visibilizar un mapa de cineclubes distritales y de regiones cercanas.
  3. Crear una agenda de trabajo que convoque y vincule a entidades y agentes del sector cinematográfico, cultural y social de Colombia, promoviendo estímulos y reconocimientos a la labor cultural que realizan los cineclubes.
  4. Elaborar un diagnóstico del estado actual de los cineclubes que conforman esta red.
  5. Construir y difundir una guía para la creación y gestión de cineclubes colombianos.
  6. Potenciar la relación de los cineclubes con la Cinemateca Distrital de Bogotá y resaltar la importancia de sus políticas de fomento, especialmente el de las salas asociadas y el del taller de formación de públicos.
  7.  Crear y desarrollar una plataforma colectiva de trabajo para proyectos comunes.
  8. Reconocer la dinámica iberoamericana de cineclubes, reivindicar la presencia colombiana en la Federación Internacional de Cine Clubes (FICC) y promover la Carta de Tabor de los Derechos del Público.
  9. Manifestamos nuestra voluntad de continuar estos encuentros y jornadas de trabajo y agradecemos el apoyo y participación de las entidades involucradas.

Bogotá, 30 de julio 2016

 

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Por: Gabriel Rodríguez, Marcela Aguilar y Julio Lamaña/ Fotos: Gabo Rodríguez





Lucha Libre, arte de México.

9 09 2016

Texto leído por el Orlando El Furioso, investigador, réferi y coordinador de los números 119 y 120 de Artes de México, en la presentación de los tomos en la Feria Internacional del Libro del IPN el domingo 4 de septiembre de 2016.

Panel de invitados en la presentación de los números 119 y 120 de Artes de México, dedicados a la lucha libre.

Panel de invitados en la presentación de los números 119 y 120 de Artes de México, dedicados a la lucha libre: Rogelio Flores, Valeria Guzmán, Lady Apache, Eléctrico (CMLL) y Orlando Jiménez R.

Por un oficio de la UNAM que recuperé de mi archivo muerto -o más bien, de mi archivo zombie, pues aún medio sirve- pude certificar que el 12 de febrero de 1999 comencé oficialmente con mi investigación sobre la lucha libre mexicana, desde entonces,  una constante en mi vida profesional. Ese día, hace más de 17 años, registré mi tesis de licenciatura con un tema que aún se escucha de dimensiones épicas: “El Cine del Santo” (¡una filmografía que abarca aproximadamente 75 películas y contando!; si consideramos todos los filmes protagonizados por Rodolfo Guzmán Huerta, Santo, el Enmascarado de Plata, sus actuaciones especiales, las películas y videos protagonizados por su hijo con ese personaje, así como documentales, y películas claramente referenciales a la figura del Santo, inclusive found footage). Sucedió algo que entonces me pareció extraño para estar en México: eran  muy escasas referencias bibliográficas e investigación académica existentes sobre el tema de la lucha libre, por lo que terminé delimitando la investigación en un reportaje titulado Santo-Guzmán, anti-biografía de un superhéroe de la industria cultural mexicana, tesis dirigida por los profesores Salvador Mendiola –economista egresado del IPN-, y el Maestro en Ciencias de la Comunicación por la FCPyS, Federico Dávalos Orozco, misma que  puede consultarse actualmente en línea dentro de la página de la Biblioteca Central de la UNAM en la sección de las tesis (http://132.248.9.195/ptd2010/febrero/0653732/Index.html).

En julio de 1997, también dentro de la UNAM, de una manera algo casual me encontré con una actividad relacionada al cine y a la lucha libre, tal acontecimiento  comenzó a  convencerme de que era, y es necesario aportar y producir documentación, interpretación y documentos, propios, desde México y sus miradas, a través de estudios y producciones realizadas por sus habitantes, académicos, estudiantes, y realizadores. Tal evento tuvo lugar en el Centro Cultural Universitario y fue la proyección, que pude disfrutar del documental Dioses de Carne y Hueso de la alemana Janina Möbius, hoy doctora por la Universidad Libre de Berlín.

El interés causado por un ciclo de cine con películas del Santo que programamos en mayo de 1998 en el entonces existente Cine Club Políticas de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, y al que asistió un numeroso público de todos los sectores de la universidad, también había servido antes de aquel registro de tesis, como uno de las principales estímulos para reconectarme y convencerme de que era y es necesario relacionar lo académico y lo cultural a este universo perteneciente al deporte-espectáculo, pleno en mitologías, simbolismos, personajes, batallas, llaves, luchadores, luchadoras, exóticos, salvajes y mini estrellas con los que había tenido siendo niño, una extremada afiliación y apego, junto con primos, compañeros de escuela y amigos, mirando las luchas por la televisión los sábados al anochecer y jugando en los recreos del lunes por la mañana a los igual de apasionantes “torneos de lucha”… jugar a ser El Satánico y enfrentar a  El Dandy; imaginar ser Canek para vencer al difícil de las estampitas: Mil Máscaras, o para cargar a André El Gigante. Si nuestro ánimo estaba álgido seríamos Santo contra Black Shadow.

Aquellos eventos fueron fundamentales para mi decisión de realizar aquel estudio y después, enfocar y especializar gran parte de mi trayectoria profesional (hasta el momento) en la comunicación y la investigación audiovisual al estudio y exploración de la lucha libre profesional.

Afortunadamente sa primera investigación impulsó otras, para otros proyectos también motorizados por la curiosidad y la lucha, como han sido documentales del cine independiente mexicano e internacional, emisiones para la televisión mexicana, europea, sudamericana; publicaciones especializadas en cine, cultura, arte y fotografía -como fue el número 27 de la Revista Luna Córnea, del Centro de la Imagen, editado en 2004 y dedicado a la fotografía de la lucha libre-; exposiciones historiográficas como la llamada Lucha Libre, una historia jamás contada en el Museo del Noreste en Monterrey en 2013, o eventos multidisciplinarios como fue en 2003, el Festival de lucha libre, 2003 caídas sin límite de tiempo, conferencias , curadurías, presentaciones y publicaciones en festivales de cine en Holanda, España, Francia, Colombia, Ecuador y México, junto con otras tantas experiencias en la lucha libre, entre las que también cito mis presentaciones como réferi especial: en Inglaterra, España, Suiza, Francia, Bélgica, Filipinas, Colombia, México y EUA, todo ello ha servido, y es hasta el momento una suma de experiencias que considero parte de mi investigacción en el mundo de la lucha libre mexicana y que he podido volcar en estos dos números de la colección de la Revista Artes de México: 119, Relatos sin límite de Tiempo; y 120, Lucha libre: Dos al hilo, gracias a esta casa editorial por la oportunidad que me brindaron para plantear junto con su excelente equipo, todos ellos profesionales de las labores edición, las letras, el diseño gráfico, la investigación, gestión y administración, estos dos números resultan, gracias a la suma de todos nuestros esfuerzos y experiencias conjuntas, un muy completo compendio, mapeo y selección de contenido afin a la lucha libre; una investigación tan interesante y profunda como fresca y divertida, una inmersión a la lucha libre a través  de la producción cultural y en específico a través de la literatura, las artes plásticas, la fotografía, lo pop, lo after pop, la parafernalia, el coleccionismo y la investigación iconográfica en torno a la lucha libre mexicana.

Hoy nos complacemos en presentarles estos dos tomos con los que la lucha libre se suma a otros temas que Artes de México ha explorado y abordado de manera seria y a la vez gozosa en su catálogo (Talavera de Puebla, La Danza del Venado, El Tequila, el Mezcal, Día de Muertos, Circo, Arte Huichol, Máscaras de Carnaval, Cerámica de Teotihuacan, Chocolate, Rótulos Comerciales o El Otro Muralismo, sólo por mencionar algunos temas) siempre apoyados y delegando en los especialistas la guía para el manejo de los contenidos en pos de conseguir los materiales más representativos, útiles para la reflexión sobre ámbitos muy relacionados a nuestra identidad, historia, territorio y expresiones. Cumpliendo, además 28 años de esta labor en este septiembre, desde la circulación del primer número de su nueva era en 1988.

Pero ¿qué es lo que podemos encontrar en el índice de estos gemelos del ensogado editorial Artes de México I y II: 119, Relatos sin límite de Tiempo; y 120, Lucha libre: Dos al hilo? ¡Echemos un vistazo niñas y niños, damas y caballeros! a la cosmogonía del Pancracio que plasmamos en nuestras páginas: en ambos números encontramos sendas editoriales, de la directora de la revista, la promotora de esta lucha, Margarita de Orellana; el número 119 comienza con un ensayo literario del que me siento muy satisfecho y agradezco de manera especial a la cuentista, correctora y editora hoy afincada en Alaska, Gabriela Olmos, por ayudarme a pulir esta pieza de lo que llamo “crónica-ficción” y que se titula En el tren de la Historia, en la que escenifico el lugar de mi relato en un viaje en tren con luchadores profesionales en Europa, a su vez, un relato basado en vivencias reales. Ahí cuento breve pero de manera nutrida la historia del asentamiento de la lucha libre como un espectáculo profesional de la pos-revolución industrial y también de la pos revolución mexicana. El texto lo firmo con el seudónimo del crítico enmascarado, que comencé a utilizar también hace bastantes años en el semanario Box y Lucha y que hoy también propongo como una personificación con la que  me represento en algunas ocasiones de manera especial.

La Leyenda de la Máscara, es el magnífico texto, que resulta toda una cátedra sobre la historia de la máscara de la lucha libre en México, está escrito por el coleccionista más importante en el mundo de la lucha libre mexicana, Christian Cymet López-Suárez, quien es además un cómplice y fuente de información indispensable para todo proyecto de investigación que se considere serio en cualquier ámbito o disciplina sobre la lucha libre, algunas imágenes contenidas en ambos números, sobre todo en el 120 provienen de su colección y fueron fotografiadas en una feliz coincidencia, bajo la coordinación del equipo de Artes de México durante la exposición de algunas de estas piezas que tuvo lugar a finales de 2015 y principios de este 2016 en el Museo del Objeto.

La ya mencionada Amenza Güera la Dra. Janina Möbius participa en la primera caída con el texto Lucha Libre de la vida, un extracto de un capítulo retomado de su libro publicado primero en alemán por Vervuert y después en español por el Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, títulado Bajo la Máscara el Pueblo: Lucha Libre, un espectáculo popular mexicano entre la tradición y la modernidad.

De Los Rituales del Caos de Carlos Monsiváis retomamos sus reflexiones en torno al enmascarado de plata con el texto: Santo, ser uno mismo para ser otro. Y para contar en primera persona con el testimonio de quien vive con el dolor, los rituales, la transformación, el sacrificio y las satisfacciones del luchador profesional tenemos Fuera Máscara, de Blue Demon Jr.

México Enmascarado, es un brillante y agudo texto crítico de la Doctora Adela Santana, en que nadie quedamos con cabeza, máscara o cabellera colocada en su lugar. Un texto retomado de la edición catalana Producta 50. La pluma de la Doctora por la Universidad de Columbia, es precisamente uno de los eslabones que une ambos números, pues en el número 120 -un tomo probablemente poco más inclinado a la exploración de la luchadora y a la cultura popular derivada de la lucha- tenemos su segunda colaboración, Lady Maldad, la ruda más ruda un ensayo impresionante  en forma de retrato, que también logra transmitir la voz viva de la luchadora en el ring y por la vida.

En cuanto a la lucha femenil, decíamos, su complejo contexto, sobrevivencia y desarrollo, se suma la colaboración de la periodista y comunicóloga Norma Irene Aguilar Hernández, Las Damas del Cuadrilátero, una exploración a los principales capítulos de la historia de la lucha libre femenil en México. Basado en el indispensable estudio de quien también es tesista de la UNAM con el tema de la lucha libre femenil  (http://132.248.9.195/ptd2009/agosto/0646425/Index.html).

El escritor Rogelio Flores, de quien a partir de esta colaboración ha surgido la leyenda de que se trata de un ex luchador, quiero decir que esto es algo totalmente erróneo pues un luchador jamás se retira… no era, ¡es luchador!…  en fin, El Aparecido nos regala, con rebabas de plástico y del corazón, un entrañable texto acerca de uno de los elementos esenciales, iconos e iconizadores de la lucha libre misma, el muñequito de plástico, o como dicen los luchadores mismos cuando les piden la foto con la clásica pose de muñequito de a cinco pesos, Olimpo de Plástico es sin duda un texto que por su valor para la memoria colectiva se incluye en el número 120 y debe incluirse en todo buen pergamino lanzado al espacio. Quítale la Máscara, es un divertido cuento que me atrevo a recomendar como primerísima lectura si usted es de los que practica y goza la lectura tipo random. La magia misma, el misticismo de la lucha libre está contenido en este cuento del chiapaneco Enrique Orozco González, que bien podría titularse también Guerra Santa.

En Lucha Libre: Dos al Hilo participo con un texto breve, El País de la Lucha que firmo como Orlando el Furioso, mi alter ego en el cuadrilátero como réferi especial. Pero sobre todo en esa segunda entrega se incluye el que es tal vez uno de los máximos lujos de ambas ediciones, la retraducción de una manera más acertada, del esencial escrito sobre el catch, extraído del libro MythologiesLe Monde du catch o El Mundo del Catch del maestro de la semiología aplicada en llaves y contrallaves… ¡el único, el magnífico filósofo galo, Roland Barthes! Un texto que, ya con algunas precisiones en la traducción se hace más digerible, cercano y a la vez otorga mayor fidelidad al manuscrito original, dotado de la minuciosa y a la vez coloquial mirada de Barthes, una lectura que nos recuerda que la lucha libre mexicana también tiene relación, vía históricos vasos comunicantes, con el catch europeo. En fin, son 15 textos en total los contenidos en las reviatas que además están traducidos al inglés para la satisfacción de curiosos sobre este tema, en toda la aldea global.

En cuanto al arte ya lo mencionaba, muchos artistas de la lente, el trazo, la ebanistería, la aplicación del color y la luz, participan en nuestros números casi todos cómplices y colaboradores en este camino de investigación y afición luchística: Demián Flores, Carlos Amorales, Dr. Lakra, Felipe Ehremberg, Alfredo Vilchis, Jean Sebastien Ruyer, Nicola Okin Frioli, Lourdes Grobet, Luis Hampshire, Israel Solórzano, Phillip Böll, Gerardo Montagno, Barry Wolfryd, Andrés Mendoza, César Flores, Miguel Valverde, Sergio Arau, Dr. Alderete, Rodrigo Reyes Marín, Aurore Valade, Black Terry Jr., Jeremías Escudero, Enrico de Luigi, Giovanni Troconi, Pablo López, Claire Isorni, Mauricio Orozco, Marisa Lara, Arturo Guerrero, Carlos A. Sánchez, Irving Herrera, Eduardo Mejorada, Marcia Duhagon, Marisela Casas, Mike Gamble, Sam Levinson, Ben Dasher, Alejandra Guerrero, Paola Sanabria, Bernardo Flores y por supuesto los maestros Arturo Ortega Navarrete, José Guadalupe Posada y Francisco Toledo. Gracias a todos ellos por acceder y colaborar para formar juntos este nuevo resultado.

Por último solo quiero mencionar que me parece que uno de los mayores sentidos que pueden tener este tipo de proyectos editoriales, enfocados a aspectos de nuestra cultura -en general- y de la cultura popular -en lo particular-, es el ofrecer y contener información verídica, esclarecedora y nutrida en datos y fechas, pues la memoria de las sociedades del mundo y en especial en ese ámbito, parece hoy más que nunca necesitar de este tipo de proyectos, que nos acerquen entre nosotros ayudándonos a conocernos más a nosotros mismos, ya que en ocasiones mostramos distancias y categorías abismales entre nosotros, miembros de una sociedad que compartimos y formamos juntos.

Cada uno de los números de Artes de México  tiene la capacidad de sorprendernos y recordarnos parte de lo somos, los dedicados a la lucha libre que les presentamos hoy especialmente nos recuerdan cómo hemos luchado y cómo hemos sobrevivido, contienen información y reflexiones acerca de como la lucha libre incide en  nuestra identidad, sin pretender que todo lo hemos abordado sin quedar nada fuera, como sucederá siempre, sin embargo no hemos dejado de tender referencias a la considerable diversidad cultural que somos, a través de uno de los temas a los que en los últimos años, en diversos sectores, más se le ha ubicado y señalado como nuevo estandarte de la identidad mexicana en el mundo, como un arte de México.

Artes de México sobre la Lucha libre I y II, números 119 y 120, Relatos sin límite de tiempo y Lucha Libre: Dos al Hilo, pueden ser considerados por el curioso o el lector común, el neófito en el tema o el especialista, herramientas útiles en pos de enterarse mejor de que va eso de la lucha libre, y a la vez el lector tendrá a la mano historias de esa lucha por saber quiénes somos, y por ser quienes somos. Hoy se los presentamos en el ring de la Feria Internacional del Libro del Instituto Politécnico Nacional,  adquiéranlo en librerías o por Internet .

Lic. Orlando Jiménez Ruiz

Coordinador de los números 119 y 120 de la Revista Artes de México.