CCB: Ciclo Trasluchados/ 24 septiembre 2020

22 09 2020

Ciclo Trasluchados

Temporada 2020- MAD (Modalidad a distancia)

En las venas de América Latina corre la pasión por la lucha libre y la escuela mexicana de lucha, además de espectacular, ha sido consagrada por ser una matriz de técnica y profesionalismo que goza del más alto respeto y magnetismo entre los deportistas de todo el mundo.
Jueves 24 de septiembre 2020, 7 pm 

Conmemorando el 21 de septiembre-Día Nacional del Luchador

LA ROMPECUELLOS                   

Daniel Benavidez, Ecuador-México, 2015, 80 min.

Trailer: https://www.youtube.com/watch?v=Mr3BJ_fdX3o

¿Cómo es la onda?

9 am Apertura de películas en línea

7 pm Sesión de cine-debate por Facebook live Cineclub Bravo

Invitados:  Daniel Benavidez (director) y Juan Pablo Urgilés (productor)

Moderador: The Killer Film

Si quieres leer la crítica de The Killer Film, clica aquí:

https://jinetesampleadores.wordpress.com/2020/04/07/la-rompecuellos-cine-documental-a-ras-de-lona-desde-ecuador/





CCB/ Bitácora 27 de agosto 2020

3 09 2020

CICLO SOCIEDAD MOVIDA

Cine-debate modo virtual: Desde un alfiler hasta un barco (2020)

La ideología neoliberal no entiende la desregulación como el vuelo libre de las moléculas sociales al emanciparse de todo tipo de reglas, sino que pretende liberar la actividad social de cualquier regulación, excepto las del dinero y el reinado de la competitividad, las más feroces de todas.

Franco Berardi Bifo La Sublevación 

(México: Surlupus Ediciones, 2014 ) 45

El ciclo Sociedad movida comenzó en punto de las 7 pm del jueves 27 de agosto de 2020, conservando la sana distancia y el distanciamiento social, a través de la plataforma de Stream Yard y transmitiendo por Facebook Live la primera sesión de la temporada 2020 versión a distancia, en medio del pandemia de Covid19 y en la Nueva Normalidad.

Participaron Claudia Loredo (realizadora), Edgar Belmont (productor), Isabel de la Rosa y Alejandro Velázquez Betancourt (integrantes de la Cooperativa Luz y Fuerza del Centro), moderados por Gabriel Rodríguez Álvarez, para comentar y profundizar en el documental Desde un alfiler hasta un barco de Montserrat Algarabel y Claudia Loredo, México, 2020, 60 min. que narra el camino sinuoso y esperanzador por el que han transitado 16,599 socias y socios de la cooperativa creada por el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) tras la extinción de Luz y Fuerza del Centro.

En la jornada de ese día, durante el cual se abrió la visualización de los materiales especialmente, se exhibió también en línea el cortometraje de animación Respira Josué Vázquez Peralta, México, 2012, 6 min 34 seg, en colaboración con Ícaro Espacio, que permitió una reflexión sobre las reinvenciones después de las crisis y los colapsos de sistemas. 

Desde un alfiler hasta un barco (2020) arranca siguiendo los tendidos de cables de alta tensión y los plantea como hilos conductores. A través de entrevistas fuera de cámara y prescindiendo de “expertos” que expliquen, retrata a las personas en sus espacios y en el camino va integrando imágenes de murales, fotografías de asambleas, fotos enmarcadas, paisajes del ancho país con el pulso de la unidad. Para relatar la opción de lucha del Sindicato Mexicano de Electricistas, documenta y acompaña en movilizaciones, portando mantas y estandartes del movimiento que además, enfrentó la adversidad en la opinión pública en contra suya durante 7 años sin solución, hasta que un juicio favorable les permitió reescribir su historia. 

Las secuencias muestran rostros y cuadrillas de trabajadores resguardando predios, muchos de ellos saqueados durante el tiempo que permanecieron bajo custodia de gobiernos anteriores. Con sabotajes buscaron dejarlos inutilizables  y dañaron los tableros de luz y despedazaron los lavabos. Hubo que lavar, pintar, reconstruir con paciencia. La toma del trabajo a varias manos en la soldadura de los ejes de una rueda, resume el esfuerzo de esas faenas de reinventarse.

Después de las batallas en las calles, en los tribunales lograron un memorándum de entendimiento y surgió el objetivo de la reinserción laboral, para dar una opción de dos vías como empresa dedicada a la generación eléctrica y como cooperativa social. Eso los llevó a entender y abrazar el cooperativismo solidario con principios de apoyo mutuo y responsabilidades asumidas sin coerción. En esa lucha al interior, las mujeres han dado otras batallas por abrirse un lugar y conquistar sus propios espacios. A lo largo de las secuencias vemos manos trabajadoras y los guantes muestran los colores de las tapas que han sido procesadas en una máquina de reciclaje para fabricar taquetes de plástico. No han sido pocos los obstáculos que han enfrentado, con choques y pugnas entre hermanos, familias, amigos. Internamente, además se han enfrentado a la falta de mentalidad cooperativista.

Como señalan en los testimonios: “es fácil hacer la cooperativa y difícil hacer cooperativismo”. Lo que buscan es ofrecer competencia al capitalismo y superar la corrupción sistemática en el sector con el otorgamiento de contratos en México. En esa forma de asociación, son dueños y no sólo empleados y a lo largo de la historia, explican sus formas de funcionamiento y las diversas áreas que surgieron en su estructura interna. Su meta es dejar un legado para las siguientes generaciones que les ofrezca un mejor horizonte y un futuro prometedor.

La realizadora Claudia Loredo presentó a cada participante, destacando su rol en la producción del documental. El productor Edgar Belmont, académico de la Universidad Autónoma de Querétaro especializado en el sindicalismo, puso el acento en la innovación en la divulgación y el interés de subrayar lo colectivo con ese proyecto y abonar en la formación política de las nuevas generaciones. En la coyuntura actual, se conocen los antecedentes de la pasada reforma energética, y mencionó ejemplos de fábricas argentinas recuperadas que les sirvieron de referentes para su propia recuperación de espacios que permiten retomar y desplegar saberes. Explicó las alternativas que se abrieron para los trabajadores que resistieron pese a las amenazas y campañas en su contra, y subrayó su opción política de salir al encuentro de los movimientos sociales, rebasar los circuitos académicos y propiciar nuevas formas de divulgación en otros ámbitos de la sociedad

Isabel de la Rosa, compartió la importancia de este documental para la organización al visibilizar y difundir las etapas de sus luchas en la difusión virtual. Con satisfacción por ver y compartir el resultado y las dimensiones sentimentales de una arbitrariedad que afectó a 16599 trabajadores. Comentó el rol de las mujeres como protagonistas de los cambios en la mentalidad y las formas de organizarse, y lo incluyó como un sector importante que se ha abierto paso contando con la herencia de combatividad en una organización que nació gigantesca y con visión de nuevos emprendimientos.

Alejandro Velázquez Betancourt, explicó las formas en que el trabajo especializado ha permitido –después de largas luchas del SME– devolver la fuente de trabajo para muchos compañeros, y señaló que lo errático en el nuevo gobierno ha frenado su plena participación en el sector. Al especializarse en lo eléctrico, no se han cerrado a otras líneas como la fumigación. Sin embargo, persiste la dificultad de cultivar el pensamiento y la conciencia cooperativista, de solidaridad colectiva y no de lucro personal.

Claudia relató que el proceso de contar la historia, primero lo hicieron con las voces como eje narrativo y siguieron una línea cronológica hasta la actualidad. Los viajes las llevaron a una mina en el final del documental para cerrar y en los trayectos conocieron a los jubilados, pilares de la resistencia que detonan emociones muy adentro cuando vuelven a verse en la pantalla. Edgar reivindicó la autocrítica, la defensa de la universidad y el pensamiento crítico como parte de la formación y compromiso ético-político, la actualidad, las universidades, reflexionando abiertamente. La privación de la vida social también ha abierto la posibilidad de superar lo caduco y fortalecer el conocimiento para abrir y reconocer las debilidades como país. La directora y fotógrafa del documental, subrayó la conciencia política al hacerlo y dar la voz de ese proceso de cambio en el México actual, en donde abundan narrativas desalentadoras y se invisibilizan procesos de resiliencia laboral y social en sectores sociales combativos que resisten y ofrecen alternativas a las recetas neoliberales. 

Isabel comentó que su lucha los ha llevado a trabajar como colectivo junto a trabajadores de otras cooperativas como Pascual, Pradoc, Alcona y Cooperativa Cruz Azul, así como académicos de la Universidad Iberoamericana, la UACM y la UAM. Edgar criticó que desde el gobierno la economía no se ve para fortalecer los territorios, con opciones de autonomía y llamó a romper el federalismo fallido. Sin las simulaciones, el reto como sociedad es la cooperación y no la competencia. Las lógicas de la ganancia en el bajo precio, provocan las trampas del crecimiento. “¿Qué quisiéramos abrir y qué mantener cerrado?” –se pregunta. Urge reflexionar y reactivar pero con cambios, modificar los costos laborales del trabajo precarizado que es tan rentable en México, ya que el 60 por ciento de los trabajadores no cuentan con seguridad social. A la batalla jurídica, se suma la pedagogía a través de procesos y democratizar con el cine, se llega a más empatía.

En el proceso de la edición, el título para la película surgía repetidamente de las palabras y testimonios de los cooperativistas y Claudia reconoció que al mirar de cerca ese movimiento te vuelves parte y estás a favor, más allá de la ideología, simpatizas con la clase obrera en el mundo. Bien podría abrirse al cineclubismo y ampliar sus comunidades de saberes, plantando en la educación política la formación de públicos y la alfabetización audiovisual con películas clásicas y documentales que tocan temas y procesos similares en otras partes del mundo. Isa pidió ser más solidarios y menos indiferentes, mostrando interés en el otro con conciencia y sensibilidad, pensando más en la fragilidad, el estar y hablar en colectivo, que requiere empatía para entender y aferrarnos a “una mejor forma de vivir para todos”. No querían un documental para pocos y buscan que circule en redes; agradecieron otra vez el apoyo del SME y la UAQ. 

A pesar de no contar con el plan original de difusión que habían contemplado, la película ya sirve también para acompañar y retratar los procesos de recuperación de los últimos años en esas comunidades resilientes, Claudia invitó a crear puentes sororos y colectivos. Las aguas de los cielos digitales están llevando esa historia de reinvención colectiva por muchas direcciones. Al momento de esta publicación, el debate había tendido 2980 visualizaciones en línea. 

Para verlo clica aquí: 

Gabriel Rodríguez Álvarez

3 de septiembre 2020





Ladrar en el ciberespacio

25 08 2020

Retomamos nuestra temporada en modo virtual

27 de agosto 7 pm

CICLO SOCIEDAD MOVIDA

Atravesando la pandemia y recuperando el pulso de nuestras sesiones, de modo virtual desplegamos una función para encontrarnos a dialogar y asomarnos al pulso documental y de la animación en el cine mexicano actual.

¿Cómo es la onda?

9 am Apertura de películas en línea

7 pm Sesión de cine-debate por Facebook live

Desde un alfiler hasta un barco           

Montserrat Algarabel y Claudia Loredo, México, 2020, 60 min. 

Narra el camino sinuoso y esperanzador por el que han transitado 16,599 socias y socios de la Cooperativa creada por el Sindicato Mexicano de Electricistas tras la extinción de Luz y Fuerza del Centro.

Invitades: Claudia Loredo (realizadora), Edgar Belmont (productor), Isabel de la Rosa y Alejandro Velázquez Betancourt (integrantes de la Cooperativa Luz y Fuerza del Centro)

Respira 

Josué Vázquez Peralta, México, 2012, 6 min 34 seg

Los paisajes de la desintegración de un sistema para dar lugar a algo nuevo

Con la colaboración de Cooperativa de imágenes  e Ícaro Espacio





Cinefilias digitales

11 08 2020

Cualquier obra cinematográfica convencional intentará reproducir la disposición ya existente: una proyección para un público, que a fin de cuentas no es público, en el que la participación y la explotación se vuelven indistinguibles. Pero una articulación política cinematográfica debería inventar algo completamente diferente.

Hito Steyerl 

Los condenados de la pantalla (Argentina: Caja Negra, 2014) 79

La humanidad se ha puesto a prueba con la pandemia Covid-19 y todas las reflexiones se acentúan desde el umbral que atravesamos. Agravada por el aislamiento temporal en el que nos encontramos, nuestra época está marcada por desencuentros y reencuentros del público con las obras y sus creadores. Los sustantivos se han ensanchado y los espectadores que hasta hace 20 o 30 años eran consumidores, se han volcado como parte de la producción mediática y la opinión pública. Los circuitos que se han generado con la explotación, la preservación y la intervención de materiales provenientes de formatos analógicos que en este siglo han migrado plenamente al formato digital, ampliaron y masificaron títulos que estuvieron constreñidos a circuitos reducidos de aficionados. Cuando parecía que se le tomaba la medida al nuevo orden mundial, nuevas crisis han emergido con inmensos desafíos agravados por las desigualdades tecnológicas, económicas y sociales, lo que ha justificado el lugar de la cultura y la creación artística frente a la reorganización del consumo en la vida digital.

Desde 2007 –considerando la aparición de Netflix por streaminglas plataformas digitales han vivido un incesante desarrollo y consolidación que han ampliado los catálogos con títulos de todo el mundo y detonando la producción de series en muchos países. Se ha reinventado la televisión por cable y las redes sociales han servido para acelerar las recomendaciones que se hacen de las películas con sus trailers de avances, que se han consolidado entre los géneros publicitarios junto al cineminuto y el cortometraje.

A su vez, los archivos en línea como The Internet Archive se mantienen activos y en los territorios de las fonotecas, cinetecas, fototecas y filmotecas en línea, paulatinamente echan raíces las ofertas de las entidades públicas que han aportado materiales invaluables al acceso de investigadores, estudiantes y público en general, con la vocación de preservar y la misión de poner a disposición de lectores y espectadores, decenas de miles de imágenes fijas y en movimiento, con acervos documentales, sonoros, escritos, visuales y audiovisuales para surtir y nutrir la curiosidad por ver aquello que se reconoce por sus valores artísticos, testimoniales y culturales.

En ese campo, los proyectos curatoriales y de investigación audiovisual se ven enriquecidos desde las líneas de programación que dan secuencia, diversidad, actualidad y memoria a la posibilidad de ser parte de la esfera pública a través de la selección y proyección cinematográfica. También la selección se topa con preguntas sobre las formas de elegir y delimitar ese conjunto de títulos para ser compartidos. Hace tiempo que se dificultaron las cosas para los brujos que guardaban secretos y contaban con catálogos reservados a coleccionistas y amantes o amateurs, que alimentaban con sus programaciones el pulso de circuitos culturales, porque la horizontalidad de Internet, hizo real la democratización de contenidos que transitaron en las moviolas y las vitrinas de las cinetecas a las antenas televisivas y los discos compactos hasta fundirse en código binario. Esos mares audiovisuales han traído obras maestras, géneros de explotación de fórmulas y estereotipos, basura de lujo, copias inconseguibles, cineastas emergentes, egresados de las escuelas de cine, realizadores amateurs y tesoros guardados y digitalizados que detonaron una cinefilia 2.0 en donde los usuarios también participan como productores de contenido que se distribuye a la vez, en esos robustos canales como Youtube, que pueden ser vinculados a los soportes de Google, Windows y otros. 

En la dieta personal y colectiva es recomendable un balance de elementos que aproveche y ensanche el trabajo de los algoritmos, tomando otras rutas y aceptando el azar como parte de los procesos, en los que caben la recomendación de los otros, las referencias que se generan en los medios de comunicación y las señales que llevan consigo los clásicos, las obras maestras que esperan pacientemente su encuentro con nuevos públicos. Más allá del prestigio de una película, en los textos de presentación, las intervenciones a través de video o podcast, y en las crónicas de los eventos se reflejan los intereses y la personalidad colectiva de los grupos, con la posibilidad de dar cuenta y extender con párrafos, diseño gráfico y secuencias, las motivaciones e ideas detrás de los apetitos y los procesos de recepción crítica con diversos públicos que confluyen activamente, desde hace cinco meses en la virtualidad. 

Claves del cine-debate

El protocolo y las herramientas para la moderación sigue siendo la arena de los cineclubes en donde se abren ventanas para profundizar en la obra fílmica. El evento, ya sea en forma presencial o de manera virtual como nos hemos visto obligados a experimentar en plataformas digitales, se puede desarrollar a través de la moderación compartida, en el que se da la bienvenida, y al presentarse el título, autor y año, se dan claves temáticas, estéticas y narrativas de la película que se verá, para retomar esos hilos durante el debate y elaborar con los comentarios del público, distintos ángulos que destaquen los valores plásticos, escénicos y políticos, considerando un momento para escuchar las voces de los participantes y contando con preguntas que funcionen para detonar nuevas participaciones. La práctica del cine-debate tiene otra fase al retomar las notas escritas durante la sesión y la elaboración de una crónica que documente el evento y con cierta distancia, aporte un retrato de las opiniones y argumentos que despertó la película, completando una postal del momento que se produjo en ese encuentro de miradas, palabras y escrituras.

Gabriel Rodríguez Álvarez, 10 de agosto 2020





In Memoriam: Miguel Barbachano Ponce (1930-2020)

10 06 2020

El Cineclub Bravo lamenta la reciente pérdida de Miguel Barbachano Ponce (Mérida, Yucatán 1930–2020 Ciudad de México), escritor, productor cinematográfico, cineasta, crítico y profesor universitario, que se empeñó apasionadamente en aportar a sus lectores y estudiantes el pulso y los atajos para adentrarse en los bosques del séptimo arte. Generosamente nos compartió sus conocimientos como profesor de Historia mundial del cine en la FCPyS UNAM, en donde fuimos sus alumnos varios integrantes del Cineclub Bravo, que en aquellos años conformamos el Cine Club Políticas y en sus clases, escuchamos por primera vez hablar de los pioneros Lumière y Méliès, nos llevó a conocer más de Charles Chaplin, Sergei Eisenstein y los maestros en Hollywood, y nos presentó los nuevos cines, a Cesare Zavattini y el neorrealismo italiano. Siempre entregó al cine mexicano y a la Cineteca Nacional su pasión por la cinematografía.

Nos queda su obra literaria, fílmica y crítica para alimentar nuestras miradas y seguir esos hilos, para volver a las raíces de los árboles frondosos de la cultura mexicana del pasado siglo.





La Rompecuellos, cine documental a ras de lona desde Ecuador

7 04 2020

Por The Killer Film el crítico enmascarado.

No cabe duda que en el Siglo XXI el cine de luchadores casi se volcó por completo hacia el género documental, para nostalgia de muchos, lejos quedaron las obras de ficción en dónde fornidos, enmascarados y mujeres del ring combatían toda clase de supuestos males de la humanidad, y es que la vida de estos héroes de carne y hueso ¡es de película!, la gran mayoría de elles posee historias de vida impresionantes, muchas veces de resiliencia, llenas de anécdotas, aleccionamientos involuntarios, riesgos, sobrevivencia…

Invitado en 2016 por segunda ocasión a Ecuador por el Festival Ecuador Bajo Tierra en su cuarta edición curé un ciclo de cine de luchadores que llamamos junto con el director del festival Miguel Alvear: Lonywoodcine a ras de lona, e incluimos ahí una película co producida entre México y Ecuador por Daniel F. Benavidez en 2015 y que en octubre de ese mismo año había tenido su estreno en salas de cine ecuatorianas, nos referimos a La Rompecuellos que ha sido liberada por sus productores en vimeo temporalmente en esta histórica cuarentena global de 2020, como paleativo audiovisual o regocijo del seguidor del cine de lucha libre en cautiverio.

Joe Lider da la bienvenida en lucha extrema de exhibición a Max Viper en el evento Héroes Inmortales V de Triple A en la Arena Monterrey el 9 de octubre de 2011.

La Rompecuellos es un filme altamente recomendable no solo dentro de la filmografía del cine de luchadores como una pieza en dónde el lenguaje fílmico se ha aplicado y expandido a sus anchas como en pocas películas de este género, sino también por que su autor tuvo la habilidad de construir un relato fílmico metalingüístico, sí, se trata de un documental pero también este film lleva al espectador a la manera en que se sentiría viendo una ficción, con su propuesta de inicio, cenit y desenlace, con sus protagonistas bien marcados, su héroe y su villano, pero todo contrapuesto al estar inserta la historia dentro de un contexto social real -como es propio del documental casi normativamente- y que además se despliega desde Quito hasta la Ciudad de México con los entrenamientos, preparación, encuentros y esfuerzos de la asociación WAR lucha libre nacional hasta abordar el viaje que emprende el joven Max Viper, uno de los noveles talentos de esa asociación hacia México,la tierra sagrada de la lucha libre, mencionan en el documental.  

La Rompecuellos también es un retrato genuino de la asociación de lucha y casi cofradía WAR (Wrestling Aliance Revolution) la promotora de lucha libre más estable desde hace algún tiempo en Ecuador, introductores de un estilo más parecido al wrestling norteamericano de la WWE, pasando por la vieja escuela del catch as catch canofrecido en Ecuador y gran parte de Sudamérica sobre todo en formas de caravanas en los años sesenta y setenta del Siglo XX. Son casi una veintena de aspirantes a luchadores profesionales y semi profesionales los que se congregan en WAR sin embargo son principalmente las historias de Javier López mejor conocido en el ring como el maléfico y suicida Hades; del entonces debutante Enrique Pardo Súper Nobita -hoy simplemente Pardo-; del carismático Franklin Poluche que interpreta al exótico Ricky Glamour y de Carlos Morales Max Viper quien al ganar el torneo Rey de Reyes a Hades gana la oportunidad de viajar a México y participar en una lucha en un evento superestrella de la empresa Triple A. Todos ellos nos muestran su metamorfosis que sufre un ser humano al transformarse en un personaje del cuadrilátero, por cierto, particionada la cinta, este es uno de los capítulos más interesantes que se propone en la misma, “dejas de ser tú, despareces y actúa otro, eres tu otro yo” dice Hades cuya llave de castigo final es conocida como la devoradora de almas.

Personalmente uno de los elementos que más disfrute de esta película fue la armonía lograda en la conjunción de la cámara-edición-diseño de sonido, con Carlos Ramírez fotografiando y cortando rushes, y la mezcla de sonido de Juan Sebastián Bastos de Tambora Records, ambos otorgan una dinámica y propuesta de inmersión en la que pocos espectadores pueden quedar ajenos a sentirse dentro o muy cerca de las peligrosas, arriesgadas y sangrientas acciones de la lucha libre latinoamericana. Los gráficos también están magistralmente conducidos, pocas veces había observado utilizar este recurso para elipsar el desarrollo de un torneo de combates para el cine, también una fresca propuesta de Erick Urgilés. La utilización de música clásica y de cámara en el scoring Wolfang Amadeus Mozart, Antoni Dvorak, Nicolo Paganini, Dmitri Shostakovich entre otros ahonda en lo épico de las escenas de lucha. 

Nos es inevitable remarcar este documento como una muestra fehaciente del poder e influencia de la cultura mexicana en Latinoamérica, y aún más precisamente de la importancia de la industria y cultura de la lucha libre en México como epicentro de un conocimiento, una escuela de la que muchos luchadores alrededor del mundo buscan aprender e inclusive ha venido durante años de todas partes del mundo por temporadas, algunos de ellos regresando a sus países para ser simplemente los mejores o de los más calificados, inclusive se transforman en maestros de las empresas más importantes de sus países y del mundo. En este sentido el filme otorga como documento otro plus a la memoria de la lucha libre: la aparición y testimonio del trabajo en la formación de elementos de Mario Balbuena González o el Gran Apache, uno de los más importantes maestros forjadores de luchadores quien por años prestó sus servicios en el Konkreto Gym de La Merced,  fallecido el 7 de mayo de 2017. Un agradecimiento especial para Daniel F. Benavidez y para el productor Juan Pablo Urgilés quien nos confiaron La Rompecuellos para una probable distribución especial en México cuando los conocimos en el festival citado, ahora con esta emergencia sanitaria la rompecuellos emerge en Internet por lo menos de manera temporal.  

FICHA TÉCNICA
Género: Documental de acción / Deportes / Lucha Libre
Duración: 72 minutos
País de producción: Ecuador / México
Idioma: Español
Resolución: 1920 x 1080
Aspect ratio: 16:9
Clasificación: Todo público

Acá puedes ver y disfrutar de La Rompecuellos.

Había conocido a los miembros de WAR cuando nos acompañaron en 2014 en el ya legendario cine del barrio La Floresta, el OchoyMedio, principal sede del festival, para la premiére mundial del documental Arena Azteca Budokan (Orlando Jiménez, México, 2014), clica acá si quieres leer una crónica de aquella tercera edición del Festival Ecuador Bajo Tierra. 





Luz: la flor del mal

2 04 2020

Por The Killer Film, el crítico enmascarado.

“Allí dónde la luz no alumbra tal vez alumbre la sombra.” Roberto Juarroz. Poeta.

Luz es una película colombiana del año 2019 que contiene la música del silencio, está dirigida por Juan Diego Escobar Alzate, un joven maestro Jedidel cine que nos transmite con esta obra la dualidad de día y noche, de luz y obscuridad, de bien y mal, rudeza y técnica, la inevitable cohabitación de tal dicotomía en lo humano, y después, como todo ello es nada ante la naturaleza. 

Luz es una película colombiana del año 2019 que contiene la música del silencio, está dirigida por Juan Diego Escobar Alzate, un joven maestro Jedi del cine que nos transmite con esta obra la dualidad de día y noche, de luz y obscuridad, de bien y mal, rudeza y técnica, la inevitable cohabitación de tal dicotomía en lo humano, y después, como todo ello es nada ante la naturaleza. 

Sin negar mi conocida filia por el cine psicotrópico colombiano de Jairo Pinilla, por cada hermoso esperpento o genialidad del grupo Cali (Luis Ospina, Carlos Mayolo, Andrés Caicedo) y por las obras maestras de Víctor Gaviria, estéticamente hablando Luz es la película colombiana más bella que haya visto hasta el momento, además de parecerme poderosa integralmente pues contiene elementos que conforman un film disfrutable: fotografía y música excelentes, una historia intrigante, ritmo impecable y esa pizca de riesgo-experimentación que logran en conjunto un producto bastante sui generis dentro del cine latinoamericano, una película en la que cohabita lo clásico-rústico, lo innovador-digital y hasta lo analógico-alcalino. Además de por méritos propios, parte de la grandeza de Luz es precisamente la fuerza heredada por ese cine y autores mencionados, podría ser esta una obra que muestra la madurez de un andar en el camino, el del cine colombiano.

Por el lado lumínico: Luz está imantada con la paciencia y calma que le brindaron a la producción los parajes alejados de los altos de Caldas, un ambiente totalmente natural en el que se desenvolvió el crew de la película durante 18 días en aquellas espectaculares locaciones de Manizales, fuera del alcance de la conectividad de Internet y teléfonos celulares, en plena comunión de trabajo y concentración, algo de ese aislamiento puede sentirse en la película: el vigor de la calma de un ecosistema espectacular que dio mucho para componer a cuadro hablando desde el sitio del cinefotógrafo, Nicolás Caballero Arenas.

Y en las tinieblas: Luz también está dotada de la furia suficiente para convertirla en esa especie de fantasía ying-yang de la que hablaba, la obscuridad irrumpe como una especie de sombra negra, rompiendo, dado el momento, con ese lado lumínico de la historia y sus personajes a través de dogmas, ignominia, fanatismo, angustia así como por la actitud autoritaria e inquisitoria del temido Señor interpretado por Conrado Osorio; en ese sentido la intensidad audiovisual no solo proviene del histrionismo de parte del elenco -Yuri Vargas, Andrea Esquivel, Sharon Guzmán, precisas hadas/hechiceras-  algo puede percibirse de manera contundente también vía el trabajo que realizó Brian Heater en la música original.

En México, acudí a ver esta película en el Cinépolis Diana como parte de la programación del Festival Mórbido en noviembre de 2019, donde resultaría triunfadora, ahí conocimos al actor colombiano Yim Muñoz y a Juan Diego Escobar Alzate quien conversó con los asistentes, comentando sobre algunas de estas condiciones en el rodaje y como logró con ellas una armonía para el trabajo, sobre los simbolismos del bien y el mal manejados rítmicamente durante la historia, decía también que había intentado llegar a crear imágenes que no se parecieran a muchas otras dentro del cine, algo que consideramos muy factible, aunque algunas composiciones como algunas naturalezas muertasy escenas en las que aparecían las hijas de el Señor bañándose en el río me transportaron más bien a algunos óleos de la pintura del arte victoriano y el clásico europeo. Comentando sobre sus métodos y la filosofía de este filme Juan Diego parecía una especie de alquimista de la imagen, quedamos en contacto vía messenger para comentar algunas cosas más, y quedé con este crack que también rueda unos videclips musicales muy buenos, con el fin de hacer una reseña de Luz, ¡y a la pila de compromisos! le pregunté para finalizarla pero ya en tiempos de crisis global por coronavirus que cuál había sido su principal motivación para crear esta película respondiendo que fue “poder contar un mensaje de manera poética sobre la naturaleza egoísta del hombre y de cómo el cree que reina y se impone a la verdadera naturaleza que es el organismo y supremo y de cierta manera es el Dios en el que el creo, que es el Dios según Spinoza, un Dios natural al que no se le reza ni se le pide, un Dios que simplemente es”. 

Esperemos pronto Luz consiga distribución mexicana para que todos la puedan disfrutar en salas, o bien en estos tiempos de cuarentena pueda gozarse a través de plataformas o prepagos, esperamos luz en estos tiempos a la aldea glocal.

Ficha:

Título: Luz.

País: Colombia.

Duración: 104 minutos.

Formato: 4KAspecto: 2:35

Idioma: español

Director: Juan Diego Escobar Alzáte

Producción: Juan Diego Escobar Alzáte

Sonido: Carlos Alberto Gómez

Dirección de fotografía: Nicolás Caballero Arenas

Dirección de Arte: Hugo Blandón

Música Brian Heater

Género: Fantasía-Western – Terror





El Cineclub Bravo llega a la Cineteca Nacional

20 02 2020

El 3er lunes de cada mes, entrada libre

El Cineclub Bravo abrió su Temporada 2020 en la Cineteca Nacional con sesiones mensuales y líneas de programación para seguir el pulso del cine independiente y las escuelas de cine. Cada tercer lunes del mes se exhibirá una película perteneciente a un ciclo. Este tipo de programación junto con una charla entre los asistentes al finalizar la película y la publicación impresa y electrónica de crónicas, puntos de vista y reflexiones, son el distintivo del modelo del cineclub que desde hace 18 años, el Cineclub Bravo ha desarrollado en distintas sedes en la Ciudad de México. 

El cineclub es un espacio de encuentro alrededor del cine que revalora la convivencia comunitaria, pues el espectador tiene oportunidad de expresarse y participar, reivindicándose como un público crítico y dejando a un lado el papel de consumidor pasivo. El cine es arte, industria y entretenimiento y en “la cancha de juego” del cineclubismo, se vale discutir y hablar entre espectadores de estas aristas, a partir de sus impresiones de lo visto en la película.    

Colaborando con los productores de las películas y la comunidad de exhibidores alternativos de Cedecine para lanzar conjuntamente obras de gran valor, este trimestre nos asomamos a las fronteras sutiles y abismales en Tijuana, a los laberintos de la resiliencia y la solidaridad con los retratos de los trabajadores del SME que hace una década fueron despedidos injustificadamente y a las faenas amorosas de la educación en un pueblo chiapaneco. 

El diseñador Agustín Martínez Monterrubio, la socióloga-documentalista Claudia Loredo Ibarra y los comunicólogos Orlando Jiménez Ruiz y Gabriel Rodríguez Álvarez conforman desde la sociedad civil el grupo organizador del Cineclub Bravo, un espacio para la extensión de la cultura cinematográfica.

En la primera sesión, celebrada el 17 de febrero 2020, se proyectó Feliz Año Tijuana de Luis Deveze (México, 2018, 75 min.) del ciclo “Mextremos”, y atravesamos distintas fronteras geográficas, autobiográficas y colectivas. La película nos llevó también entre el realismo y la subjetividad, entre los géneros documentales y de ficción. La fuerza del cine está en desarrollar narrativas con riesgo e instinto para contar historias que rebasen los lugares comunes.

[Síganos en Instagram y Facebook como Cineclub Bravo]

Notas de prensa:

Marvin: https://marvin.com.mx/feliz-ano-tijuana-en-cineteca-nacional/

La Jornada: https://www.jornada.com.mx/ultimas/2020/02/19/feliz-ano-tijuana-cinta-sobre-la-riqueza-y-complejidad-fronteriza-1323.html





¡Que el año 2020 nos traiga muchos cines!

24 12 2019

Nuestros deseos por un año nuevo lleno de imágenes en movimiento y escrituras.

Gracias por ser parte de la Temporada 2019 en el Recinto Escandón, Ciudad de México.

Nos vemos en 2020 para seguir proyectando cines de muchos mundos.





Encuentros, fortalezas y desafíos FICC/IFFS 2019-2021

25 11 2019

El 10 y 11 de noviembre 2019 se reunió la Federación Internacional de Cine Clubes (FICC), para elegir a un nuevo comité ejecutivo y trazar los objetivos de la organización internacional que cumplió 72 años. En el Hotel de las Termas de Curia en la región vinícola de Anadia, al norte del país tuvo lugar la Asamblea General de la FICC y en esa reunión, paralelamente al XXIV encuentro nacional de cineclubes de la Federación Portuguesa de Cineclubes, se actualizaron los desafíos y se renovaron los acuerdos para extender la colaboración de la sociedad civil internacional. A pesar de la brevedad de la cita, pudimos descubrir en paisajes aparentemente conocidos pero siempre novedosos, a los países que se dejan ver en esos parpadeos momentáneos y muestran las metamorfosis del asociacionismo y la consolidación de las alianzas en las estructuras educativas, apoyados por las políticas públicas e impulsados por la sociedad civil.

La anterior Asamblea General de la FICC se celebró en Hammamet, Túnez del 1-7 de abril de 2013 y a pesar de los buenos deseos, no todos los integrantes del Comité Ejecutivo cumplieron con sus compromisos, llevando a la federación a una crisis que se intentó resolver en 2015; sin embargo, esa vez se malogró el intento por realizar una Asamblea general en Ostia, Italia, y pasaron 4 años hasta lograr las condiciones para llevar a cabo una reunión de acuerdo a los estatutos. En esta ocasión, los trabajos permitieron el diálogo crítico para superar dificultades de la compleja coyuntura actual, con el auge del mercado del cine digital y la reducción de jurados internacionales en prestigiosos festivales cinematográficos. Los perfiles de la diversidad también tienen rasgos comunes en las intersecciones del cine y la educación.

Los panoramas expresan la resistencia desde los márgenes escolares: Alemania y su pulso cineclubista a través de profesores que realizan sesiones de cine en las escuelas y usan lo usan como apoyo pedagógico en sus asignaturas, así como las nuevas generaciones en Noruega, que mantienen viva la formación de públicos entre las prácticas de apropiación de espacios públicos, aún frente a la dureza de sus climas durante el invierno. En Dinamarca, en 2017 lanzaron un decálogo con 15 tesis que sustentan el rol y la importancia del público infantil y juvenil para nutrir y dar cauce a la democracia y el respeto por los públicos más jóvenes.

En Catalunya se mantienen relaciones virtuosas de la Federación Catalana de Cineclubs con la Filmoteca de Catalunya y festivales como L’Alternativa Barcelona Independent Film Festival, que alimentan y ensanchan las actividades entre diversas asociaciones. Con la rearticulación de la Federación Portuguesa de Cineclubes federación, se expresa el pulso vigoroso que mantiene viva y saludable una tradición de resistencia cultural a través de festivales regionales (Coimbra y Melgaço) y su intervención en la educación a través de líneas de trabajo compartidas en otros países, como las Escuelas al cine, el uso del Video en la escuela, formas del cine amateur y sesiones abiertas al público. De Asia sólo estuvo presente Bangladesh y de África Marruecos. De Europa fueron delegados de Alemania, Catalunya- España, Estonia, Dinamarca, Noruega, Portugal y mandaron disculpa por ausencia Polonia, Serbia y Suiza. Con delegados presentes estuvimos Brasil, Cuba y México; los países latinoamericanos ausentes Argentina, Colombia, Chile, Ecuador y Uruguay, enviaron sus votos Proxy para ser parte de la votación. En los últimos lustros, en nuestros países se ha confirmado la amplitud del cineclubismo, interviniendo asertivamente en la educación y vinculando cineastas y cinetecas.

Comité Ejecutivo 2019-2021

Por unanimidad, el Comité Ejecutivo 2019-2021 quedó conformado por Presidente cultural: Kamran Shirdel/ Irán, Presidente: João Paulo Macedo/Portugal; Vicepresidente: Lázaro Alderete/Cuba; Secretario general: Gabriel Rodríguez/México y Tesorero: Raivo Olmet/Estonia en la oficina central, y las secretarías de grupos en África: Marruecos, Amina Saibari  y Bouchta Elmachrouh/Marruecos, Asia: Premendra Mazumder/India, Europa nórdica Deborah Parker U.K, Europa: António Costa Valente/Portugal y Latinoamérica: Laura Godoy/Ecuador.En las misiones especiales fueron nombrados para Jurados Don Quijote: Atle Hunnes Isaksen/ Noruega; Cine y educación: Cristina Marchese/ Argentina e Isa Catarina Mateus /Portugal; Comunicación: Marcela Aguilar/ Colombia; Investigación en archivo: Elisabetta Randaccio/ Italia, Investigación y publicaciones: Andrea Haines/ Nueva Zelanda y Films para niños y jóvenes: Günter Kinstler.

Luchas del público unido

En el horizonte se trazaron los objetivos para invitar a nuevas organizaciones, extender los jurados del premio Don Quijote a festivales medianos y pequeños, recuperar la interlocución con entidades culturales como cinetecas, filmotecas, archivos fílmicos y centros de documentación, así como tocar las puertas de Academias de cine, ministerios de educación y los catálogos culturales para contribuir en la coyuntura digital a la descentralización y la difusión sin fines lucrativos, de los cines nacionales e independientes. En un mundo agobiado por la intolerancia ante la diversidad, y los retrocesos autoritarios que fragilizan las democracias, la escuela de ciudadanía de los cineclubes ratifica la necesidad del convivio cotidiano para ejercer los derechos culturales y reafirmar los derechos humanos cotidianamente. Los desafíos vigentes para la FICC, siguen siendo restablecer la interlocución con entidades internacionales como la UNESCO, la FIAF, museos, universidades, así como extender los jurados internacionales del Premio Don Quijote en festivales de cine por todo el mundo. La pantalla como bandera ha permitido mantener vivos ideales y trascender en discretas y sólidas conquistas.

Gabriel Rodríguez Álvarez

Secretario general FICC/IFFS 2019-2021