ARTE ALTERADO

11 09 2017

IMG_5103Mauro Terán García (1964) es un artista que nació en el DF pero que como millones, ahora se encuentra viviendo en la “rosada” CDMX. Desde que Mauro egresó de la escuela nacional de Pintura, Escultura y Grabado “La Esmeralda” (ENPEG) ha transitado por la pintura, la ilustración, la historieta y por supuesto el recordado y poderoso arte efímero, que parió junto con su colega Javier Analco en los noventa.  De alguna u otra manera este autor ha encontrado en el alteritas un amplio campo de expresión, movimiento y trabajo, ahora debuta con Arte Alterado de Ediciones Mauro como editor, sumando una “disciplina” más en su curriculum, en el que también y aunque casi no se menciona en información acerca del artista, se encuentra el vender -arte- en un puesto los sábados, demostrando su alta escuela en ese arte mayor del que miles participamos: el milusísmo mexicano, también practicado en su modo homo tianguis por otro grande de leyenda: Alfredo Vilchis.

Apropiador y alegorista de lo estandarizado y lo canonizado, de la historia y el arte de México fusionados con sus pares universales, Terán García nos presenta este libro homónimo del título de su serie de 92 óleos, algunos con aglomerado de madera, reprografiados para esta edición de 2017. Neoclásicos y barrocos como Velázquez, Rembrandt, Jaques Louis David, entre otros, se ven sampleados en la imaginería de Terán proponiendo nuevas composiciones, frescas y seguramente, blasfemas para algunos.

Se siente re bonito oler las letras recién impresas, con aroma a flujo de conocimiento y es un honor haber participado en esta edición por invitación del artista con un texto que titulé Imágenes alteradas que como toda la edición y junto con el texto introductorio de la Dra. Blanca Gutiérrez Galindo y el maestro Javier Anzurez Torres, se ofrece de forma bilingüe: español-inglés, en 112 páginas impresas en Ixtapaluca, Mordor (Edomex). Acá abajo un  fragmento, acaso como anzuelo a ver si logra pescar lectores y coleccionistas de libros de arte. Mauro Terán García también se encuentra en las redes sociales en dónde brinda información sobre la distribuición de esta disfrutable pieza de arte impreso sobre arte pictórico.

https://www.facebook.com/mauro.terangarcia

Imágenes Alteradas. (Fragmento)

Cierta parte del caos parece armonizarse en las imágenes alteradas de Mauro Terán García, cada tela de esta serie de óleos neobarrocos, after pop, hacen evidente un intento por acercarse a verdades históricas, a veces no tan legibles, algo ocultas por la enceguecedora luz del progreso, el orden social y lo políticamente correcto. En apariencia, es tanto el razonamiento como el azhar, elementos importantes que utiliza este alquimista, que a la manera de un ludópata excéntrico, baraja cartas de distintos Tarots: el cine mexicano, sus clichés, la publicidad, la historia oficial, su narrativa, la farándula televisiva, la religión, lo prehispánico, el arte clásico, renacentista, la ciencia, el deporte-espectáculo, la historieta, evocados en cada composición que resulta juego y verdad arrojados por dichas tiradas, si con cartas comparamos los brevarios culturales.

The Killer Film, El Crítico Enmascarado.

 

 

 

 

 

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Cinelucha: “Alfombra Roja de luchadores” en el Cine Corregidora (FARO ARAGÓN. 08/10/16)

29 05 2017
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Octagón y Atlantis, la Revancha (1991) es un nuevo clásico del cine de luchadores, el rey de los mares rememoró algunas de sus vivencias en los sets de cine junto con otros luchadores del CMLL: Rey Bucanero, Dragón Rojo Jr., Arkángel de la Muerte y el crítico enmascarado, The Killer Film quien moderó este encuentro de cine-lucha para el público de FARO Aragón. Foto: Olar Zapata.

Por The Killer Film, el crítico enmascarado.

Cinelucha es nuestra ambrosía, nos nutre su espectro sin importar lo fugaz, vertiginoso o bioquímico de nuestros tiempos, cinelucha es elixir, hectoplasma -de licuado nauseabundo- que posee y transmuta el aliento de vida. De la vida de sonidos, sabores, fluídos, olores, golpes, acciones, riesgo, de sus representaciones y artificios,  que permiten al eros digital, escurrirse bajo la tercera cuerda en la linde que divide-conecta, realidad y fantasía por todos los ángulos del ensogado. Volver al ritual, volver al cinelátero, volver al fuego y a la humedad de la caverna, resembrar la semilla de la bobina rematando el zurco con franco codazo a contralona. Regarla con luz de proyector y sonido de ocarina. Algo germinará.

En esas estoy, degustando uno de piñón, compartiendo con los parroquianos de la Calzada de Tlalpan en El sol sale para todos, cuando hace su aparición mi amigo Olar Zapata, catedrático enmascarado de la UAM, armado con uno de nuez en mano:

-¡Que gusto encontrate mano!-  le digo y elevamos los tarros …-

-¡Que tal mi Killer Film, oye no te veía desde aquello del Faro Aragón! eso de la cinelucha, la Alfombra Roja de Luchadores, estuvo muy bueno eh… ¡salud por eso!-

– Oye Olar ¿y a poco sí te gustó? cuentame cómo lo viste en general porque ya sabes que cuando uno anda en medio del show, es como andar en el ácido, algunas cosas pasan desapercibidas…-

-Pues fíjate mi Killer que la Alfombra Roja de luchadores fue un evento muy entretenido, tuvo un buen eje temático:  el cine de luchadores, mismo que se apreciaba desde la entrada con la exposición de carteles de películas de luchadores que se encontraba en el lobby del Faro de Aragón. fue un día soleado, un buen horario y un espacio cultural que vuelve a impactar positivamente a la población, como cuando era el antiguo Cine Corregidora.-

– ¡Oye Olar!, -lo interrumpo- seguro te anduve bormbardeando de información en facebook o ¿cómo te enteraste del evento?-

-Soy un asiduo radioescucha, y un día sintonizando, me parece que Reactor 105.7 FM, escuché una entrevista donde tú y creo que el Dragón Rojo Jr. comentaron que se haría el evento en el Faro de Aragón.-

-¡Ah, sí!- es que el personaje del Dragón Rojo Jr. de hecho surgió casi de un proyecto cinematográfico, Los Campeones de la lucha libre (Eddie Mort, EUA-Mex, 2008), de la que te acordarás proyectamos alguna escena, que el  mismo Dragón comentó con el público… pero ya que estuviste allí ¿qué fue lo que más te gustó del evento? –

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Gota de neutle ¡no caigas! Foto: Parce Ariza.

-En primer lugar me gusto que un evento de cine y lucha libre se llevará a cabo en este espacio cultural descentralizado, en este espacio al norte de la ciudad de México que no forma parte de los perímetros centrales de la vida cultural en la ciudad como la colonia Roma, la Condesa, el Centro Histórico o la San Rafael, acá en cambio en los reinos de San Juan de Arabronx son escasos los eventos culturales de calidad.-

-Disfrute encontrarme con un evento abierto y gratuito, con buena organización y la presencia encarnada de los actores que dan vida al hechizante mundo de la lucha libre. El mirar los rostros de sorpresa y los gritos de aliento de las niñas, niños y personas adultas ante las escenas de películas y las batallas sobre el ring hicieron la tarde memorable.-

-De repente, otro parroquiano, -quien más tarde armaría la gran grezca en honor al enmascarado de oro, Roberto González, El Solitario, luego de que alguien dijera que El Santo era mejor luchador  – se metió a la charla: ¿y qué chingaos son esas cosas de alfombra roja de luchadores y cine lucha?- increpó-pulqueó.

Olar, midiéndole los espolones a aquel gallo, le dijo con la máscara bien puesta:  -Pues mira brother, fue un evento de cine y lucha libre. Un evento que reflexionó sobre estos dos mundos que durante muchos años han estado tan ligados, potenciándose el uno con el otro, la lucha libre dotándolo de superhéroes mexicanos que puedes ver cualquier día caminando por la calle, y el cine creando nuevas temporalidades e imaginarios que hacían que las expectativas al ver una función de lucha libre en las arenas fuera una experiencia surrealista.-

Y continuó luego de un sorbo a la baba de oso: -La organización del evento incluyó una exposición de carteles de cine de luchadores que estuvo colocada a la entrada del Faro de Aragón durante algunas semanas. La exposición mostró la estética y los recuerdos de aquella época donde el cine de luchadores escaló las montañas de la fama y entregaba con regularidad grandes éxitos taquilleros que fueron vistos en grandes cines y cines de barrio como el Corregidora, a dónde regresaron ese día, como quién regresa a su casa después de un largo viaje-  –glu, glu– sorbió.

 -¡Ahhh.. refrescante! el día del evento hubo una especie de Cine Club revisando algunas escenas de películas donde aparecieron  Rey Bucanero, Atlantis, Dragón Rojo Jr. y El Arkángel de la Muerte. The Killer Film, fue le moderador que conocía bien las escenas presentadas, las cuales se amalgamaban con las palabras y experiencias de sus propios actores enmascarados, dándole cuerpo a la ficción, dejando ver la parte humana de aquellos que en pantalla parecen suprahumanos invencibles y llenos de fuerza, con el diálogo, lo cinematográfico se volvió amena charla de hogar.-

-Si estuvo bueno-, me hizo recordar, Olar, -¡que retro momento se vivió con las escenas de Octagón y Atlantis, la Revancha! (Juan Fernando Pérez Gavilán, México, 1991), con los aerobics, y por cierto Atlantis compartió que un gran apoyo actoral para él fue Manuel Ojeda; con el Rey Bucanero revisamos algo de su participación en la serie televisiva El Luchador (A&E, México, 2011/2012) y con El Arkángel de la Muerte revisamos escenas de la delirante y en toda la categoría de género surreal: Symbol (Hitoshi Matsumoto, Japón, 2009) toda una rareza.

Olar retoma su relato y nos dice: -¡no… y nadie imaginaba que ahi venía lo mejor! acto seguido, el ring que se encontraba en medio del interior del Faro de Aragón cobró vida, y dos luchas llevaron a la realidad las fantasías construidas previamente, se inició la danza luchística enfrentando a dos dinastías, los hijos de El Felino: Tiger y Puma King contra los hijos de Blue Panther: The Panther y Blue Panther Jr, refereados por el experimentado Terror Chino. La segunda y última función fue encabezada por la leyenda Atlantis, haciendo pareja con el Rey Bucanero que por este día peleo de técnico y volviéndose a reunir parte de los Guerreros de la Atlántida, (substituyendo al anunciado Máximo) contra el experimentado Arkángel de la Muerte y el popular Dragón Rojo Jr. El internacional Orlando el Furioso fue el réferi de este encuentro estelar y no se fue limpio, por ahí se llevó un buen pierrothazo departe del Buca.-

-Después de los alaridos, la función terminó con la presentación del personaje Faro de Aragón Jr., que se une a la corriente de personas que dejan su identidad humana para convertirse en defensores de las causas nobles, en este caso, la defensa de este nuevo espacio cultural a norte de la ciudad monstruo.-

Ya convertida de plano en una entrevista y rodeados de adoradres de Baco, pues que le pregunto a Olar, -y bueno ¿a tí que  te parece  la fusión entre cine y lucha libre?-

-Es un romance necesario y duradero. Creo que es un género que debería de cobrar nueva fuerza con seriedad, evolucionando su lenguaje visual sin perder la naturalidad de sus historias, un género que nos identifica, que podría ayudar a reavivar la mecha con respecto a la lucha libre.-

-¿Qué podrías decir de lo que se hizo en el FARO Aragón en cuanto a esta mezcla?- le lanzó…

-Me pareció un muy buen inicio, una actividad lúdica y cultural. Creo que debería darse una continuidad y tener no solo un ciclo, sino una especie de lugar común, que podría ser el Faro de Aragón, donde cada fin de mes por ejemplo, se proyectarán películas de luchadores acompañadas de funciones de lucha y foros de diálogo, y sin miramientos en las expectativas, un semillero de guionismo y dirección encaminado a tejer las nuevas historias y estéticas de esas nuevas películas que necesitamos, donde los y las heroínas enmascaradas vuelvan a protagonizar esté genero alternativo a Hollywood, una imaginería que funciona como catalizador decolonial y representante de nuestros sueños. Ahi te dejo estas fotos que hice Killer para tu beneplácito y la memoria de todo aquel que las vea, ¡que las goce!-

-¡Salud.. por el cine de luchadores, que ha nacido, muerto, resucitado, ha vuelto a morir y con electroshocks lo hemos reanimado!

Todos: -¡¡Salud!!

Escenas de la lucha entre las dinastías Panther y Casas: Los Casas vs Los Panther en el FARO Aragón. Por Rock&Lucha.

 

 

 





Lucha Libre, arte de México.

9 09 2016

Texto leído por el Orlando El Furioso, investigador, réferi y coordinador de los números 119 y 120 de Artes de México, en la presentación de los tomos en la Feria Internacional del Libro del IPN el domingo 4 de septiembre de 2016.

Panel de invitados en la presentación de los números 119 y 120 de Artes de México, dedicados a la lucha libre.

Panel de invitados en la presentación de los números 119 y 120 de Artes de México, dedicados a la lucha libre: Rogelio Flores, Valeria Guzmán, Lady Apache, Eléctrico (CMLL) y Orlando Jiménez R.

Por un oficio de la UNAM que recuperé de mi archivo muerto -o más bien, de mi archivo zombie, pues aún medio sirve- pude certificar que el 12 de febrero de 1999 comencé oficialmente con mi investigación sobre la lucha libre mexicana, desde entonces,  una constante en mi vida profesional. Ese día, hace más de 17 años, registré mi tesis de licenciatura con un tema que aún se escucha de dimensiones épicas: “El Cine del Santo” (¡una filmografía que abarca aproximadamente 75 películas y contando!; si consideramos todos los filmes protagonizados por Rodolfo Guzmán Huerta, Santo, el Enmascarado de Plata, sus actuaciones especiales, las películas y videos protagonizados por su hijo con ese personaje, así como documentales, y películas claramente referenciales a la figura del Santo, inclusive found footage). Sucedió algo que entonces me pareció extraño para estar en México: eran  muy escasas referencias bibliográficas e investigación académica existentes sobre el tema de la lucha libre, por lo que terminé delimitando la investigación en un reportaje titulado Santo-Guzmán, anti-biografía de un superhéroe de la industria cultural mexicana, tesis dirigida por los profesores Salvador Mendiola –economista egresado del IPN-, y el Maestro en Ciencias de la Comunicación por la FCPyS, Federico Dávalos Orozco, misma que  puede consultarse actualmente en línea dentro de la página de la Biblioteca Central de la UNAM en la sección de las tesis (http://132.248.9.195/ptd2010/febrero/0653732/Index.html).

En julio de 1997, también dentro de la UNAM, de una manera algo casual me encontré con una actividad relacionada al cine y a la lucha libre, tal acontecimiento  comenzó a  convencerme de que era, y es necesario aportar y producir documentación, interpretación y documentos, propios, desde México y sus miradas, a través de estudios y producciones realizadas por sus habitantes, académicos, estudiantes, y realizadores. Tal evento tuvo lugar en el Centro Cultural Universitario y fue la proyección, que pude disfrutar del documental Dioses de Carne y Hueso de la alemana Janina Möbius, hoy doctora por la Universidad Libre de Berlín.

El interés causado por un ciclo de cine con películas del Santo que programamos en mayo de 1998 en el entonces existente Cine Club Políticas de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, y al que asistió un numeroso público de todos los sectores de la universidad, también había servido antes de aquel registro de tesis, como uno de las principales estímulos para reconectarme y convencerme de que era y es necesario relacionar lo académico y lo cultural a este universo perteneciente al deporte-espectáculo, pleno en mitologías, simbolismos, personajes, batallas, llaves, luchadores, luchadoras, exóticos, salvajes y mini estrellas con los que había tenido siendo niño, una extremada afiliación y apego, junto con primos, compañeros de escuela y amigos, mirando las luchas por la televisión los sábados al anochecer y jugando en los recreos del lunes por la mañana a los igual de apasionantes “torneos de lucha”… jugar a ser El Satánico y enfrentar a  El Dandy; imaginar ser Canek para vencer al difícil de las estampitas: Mil Máscaras, o para cargar a André El Gigante. Si nuestro ánimo estaba álgido seríamos Santo contra Black Shadow.

Aquellos eventos fueron fundamentales para mi decisión de realizar aquel estudio y después, enfocar y especializar gran parte de mi trayectoria profesional (hasta el momento) en la comunicación y la investigación audiovisual al estudio y exploración de la lucha libre profesional.

Afortunadamente sa primera investigación impulsó otras, para otros proyectos también motorizados por la curiosidad y la lucha, como han sido documentales del cine independiente mexicano e internacional, emisiones para la televisión mexicana, europea, sudamericana; publicaciones especializadas en cine, cultura, arte y fotografía -como fue el número 27 de la Revista Luna Córnea, del Centro de la Imagen, editado en 2004 y dedicado a la fotografía de la lucha libre-; exposiciones historiográficas como la llamada Lucha Libre, una historia jamás contada en el Museo del Noreste en Monterrey en 2013, o eventos multidisciplinarios como fue en 2003, el Festival de lucha libre, 2003 caídas sin límite de tiempo, conferencias , curadurías, presentaciones y publicaciones en festivales de cine en Holanda, España, Francia, Colombia, Ecuador y México, junto con otras tantas experiencias en la lucha libre, entre las que también cito mis presentaciones como réferi especial: en Inglaterra, España, Suiza, Francia, Bélgica, Filipinas, Colombia, México y EUA, todo ello ha servido, y es hasta el momento una suma de experiencias que considero parte de mi investigacción en el mundo de la lucha libre mexicana y que he podido volcar en estos dos números de la colección de la Revista Artes de México: 119, Relatos sin límite de Tiempo; y 120, Lucha libre: Dos al hilo, gracias a esta casa editorial por la oportunidad que me brindaron para plantear junto con su excelente equipo, todos ellos profesionales de las labores edición, las letras, el diseño gráfico, la investigación, gestión y administración, estos dos números resultan, gracias a la suma de todos nuestros esfuerzos y experiencias conjuntas, un muy completo compendio, mapeo y selección de contenido afin a la lucha libre; una investigación tan interesante y profunda como fresca y divertida, una inmersión a la lucha libre a través  de la producción cultural y en específico a través de la literatura, las artes plásticas, la fotografía, lo pop, lo after pop, la parafernalia, el coleccionismo y la investigación iconográfica en torno a la lucha libre mexicana.

Hoy nos complacemos en presentarles estos dos tomos con los que la lucha libre se suma a otros temas que Artes de México ha explorado y abordado de manera seria y a la vez gozosa en su catálogo (Talavera de Puebla, La Danza del Venado, El Tequila, el Mezcal, Día de Muertos, Circo, Arte Huichol, Máscaras de Carnaval, Cerámica de Teotihuacan, Chocolate, Rótulos Comerciales o El Otro Muralismo, sólo por mencionar algunos temas) siempre apoyados y delegando en los especialistas la guía para el manejo de los contenidos en pos de conseguir los materiales más representativos, útiles para la reflexión sobre ámbitos muy relacionados a nuestra identidad, historia, territorio y expresiones. Cumpliendo, además 28 años de esta labor en este septiembre, desde la circulación del primer número de su nueva era en 1988.

Pero ¿qué es lo que podemos encontrar en el índice de estos gemelos del ensogado editorial Artes de México I y II: 119, Relatos sin límite de Tiempo; y 120, Lucha libre: Dos al hilo? ¡Echemos un vistazo niñas y niños, damas y caballeros! a la cosmogonía del Pancracio que plasmamos en nuestras páginas: en ambos números encontramos sendas editoriales, de la directora de la revista, la promotora de esta lucha, Margarita de Orellana; el número 119 comienza con un ensayo literario del que me siento muy satisfecho y agradezco de manera especial a la cuentista, correctora y editora hoy afincada en Alaska, Gabriela Olmos, por ayudarme a pulir esta pieza de lo que llamo “crónica-ficción” y que se titula En el tren de la Historia, en la que escenifico el lugar de mi relato en un viaje en tren con luchadores profesionales en Europa, a su vez, un relato basado en vivencias reales. Ahí cuento breve pero de manera nutrida la historia del asentamiento de la lucha libre como un espectáculo profesional de la pos-revolución industrial y también de la pos revolución mexicana. El texto lo firmo con el seudónimo del crítico enmascarado, que comencé a utilizar también hace bastantes años en el semanario Box y Lucha y que hoy también propongo como una personificación con la que  me represento en algunas ocasiones de manera especial.

La Leyenda de la Máscara, es el magnífico texto, que resulta toda una cátedra sobre la historia de la máscara de la lucha libre en México, está escrito por el coleccionista más importante en el mundo de la lucha libre mexicana, Christian Cymet López-Suárez, quien es además un cómplice y fuente de información indispensable para todo proyecto de investigación que se considere serio en cualquier ámbito o disciplina sobre la lucha libre, algunas imágenes contenidas en ambos números, sobre todo en el 120 provienen de su colección y fueron fotografiadas en una feliz coincidencia, bajo la coordinación del equipo de Artes de México durante la exposición de algunas de estas piezas que tuvo lugar a finales de 2015 y principios de este 2016 en el Museo del Objeto.

La ya mencionada Amenza Güera la Dra. Janina Möbius participa en la primera caída con el texto Lucha Libre de la vida, un extracto de un capítulo retomado de su libro publicado primero en alemán por Vervuert y después en español por el Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, títulado Bajo la Máscara el Pueblo: Lucha Libre, un espectáculo popular mexicano entre la tradición y la modernidad.

De Los Rituales del Caos de Carlos Monsiváis retomamos sus reflexiones en torno al enmascarado de plata con el texto: Santo, ser uno mismo para ser otro. Y para contar en primera persona con el testimonio de quien vive con el dolor, los rituales, la transformación, el sacrificio y las satisfacciones del luchador profesional tenemos Fuera Máscara, de Blue Demon Jr.

México Enmascarado, es un brillante y agudo texto crítico de la Doctora Adela Santana, en que nadie quedamos con cabeza, máscara o cabellera colocada en su lugar. Un texto retomado de la edición catalana Producta 50. La pluma de la Doctora por la Universidad de Columbia, es precisamente uno de los eslabones que une ambos números, pues en el número 120 -un tomo probablemente poco más inclinado a la exploración de la luchadora y a la cultura popular derivada de la lucha- tenemos su segunda colaboración, Lady Maldad, la ruda más ruda un ensayo impresionante  en forma de retrato, que también logra transmitir la voz viva de la luchadora en el ring y por la vida.

En cuanto a la lucha femenil, decíamos, su complejo contexto, sobrevivencia y desarrollo, se suma la colaboración de la periodista y comunicóloga Norma Irene Aguilar Hernández, Las Damas del Cuadrilátero, una exploración a los principales capítulos de la historia de la lucha libre femenil en México. Basado en el indispensable estudio de quien también es tesista de la UNAM con el tema de la lucha libre femenil  (http://132.248.9.195/ptd2009/agosto/0646425/Index.html).

El escritor Rogelio Flores, de quien a partir de esta colaboración ha surgido la leyenda de que se trata de un ex luchador, quiero decir que esto es algo totalmente erróneo pues un luchador jamás se retira… no era, ¡es luchador!…  en fin, El Aparecido nos regala, con rebabas de plástico y del corazón, un entrañable texto acerca de uno de los elementos esenciales, iconos e iconizadores de la lucha libre misma, el muñequito de plástico, o como dicen los luchadores mismos cuando les piden la foto con la clásica pose de muñequito de a cinco pesos, Olimpo de Plástico es sin duda un texto que por su valor para la memoria colectiva se incluye en el número 120 y debe incluirse en todo buen pergamino lanzado al espacio. Quítale la Máscara, es un divertido cuento que me atrevo a recomendar como primerísima lectura si usted es de los que practica y goza la lectura tipo random. La magia misma, el misticismo de la lucha libre está contenido en este cuento del chiapaneco Enrique Orozco González, que bien podría titularse también Guerra Santa.

En Lucha Libre: Dos al Hilo participo con un texto breve, El País de la Lucha que firmo como Orlando el Furioso, mi alter ego en el cuadrilátero como réferi especial. Pero sobre todo en esa segunda entrega se incluye el que es tal vez uno de los máximos lujos de ambas ediciones, la retraducción de una manera más acertada, del esencial escrito sobre el catch, extraído del libro MythologiesLe Monde du catch o El Mundo del Catch del maestro de la semiología aplicada en llaves y contrallaves… ¡el único, el magnífico filósofo galo, Roland Barthes! Un texto que, ya con algunas precisiones en la traducción se hace más digerible, cercano y a la vez otorga mayor fidelidad al manuscrito original, dotado de la minuciosa y a la vez coloquial mirada de Barthes, una lectura que nos recuerda que la lucha libre mexicana también tiene relación, vía históricos vasos comunicantes, con el catch europeo. En fin, son 15 textos en total los contenidos en las reviatas que además están traducidos al inglés para la satisfacción de curiosos sobre este tema, en toda la aldea global.

En cuanto al arte ya lo mencionaba, muchos artistas de la lente, el trazo, la ebanistería, la aplicación del color y la luz, participan en nuestros números casi todos cómplices y colaboradores en este camino de investigación y afición luchística: Demián Flores, Carlos Amorales, Dr. Lakra, Felipe Ehremberg, Alfredo Vilchis, Jean Sebastien Ruyer, Nicola Okin Frioli, Lourdes Grobet, Luis Hampshire, Israel Solórzano, Phillip Böll, Gerardo Montagno, Barry Wolfryd, Andrés Mendoza, César Flores, Miguel Valverde, Sergio Arau, Dr. Alderete, Rodrigo Reyes Marín, Aurore Valade, Black Terry Jr., Jeremías Escudero, Enrico de Luigi, Giovanni Troconi, Pablo López, Claire Isorni, Mauricio Orozco, Marisa Lara, Arturo Guerrero, Carlos A. Sánchez, Irving Herrera, Eduardo Mejorada, Marcia Duhagon, Marisela Casas, Mike Gamble, Sam Levinson, Ben Dasher, Alejandra Guerrero, Paola Sanabria, Bernardo Flores y por supuesto los maestros Arturo Ortega Navarrete, José Guadalupe Posada y Francisco Toledo. Gracias a todos ellos por acceder y colaborar para formar juntos este nuevo resultado.

Por último solo quiero mencionar que me parece que uno de los mayores sentidos que pueden tener este tipo de proyectos editoriales, enfocados a aspectos de nuestra cultura -en general- y de la cultura popular -en lo particular-, es el ofrecer y contener información verídica, esclarecedora y nutrida en datos y fechas, pues la memoria de las sociedades del mundo y en especial en ese ámbito, parece hoy más que nunca necesitar de este tipo de proyectos, que nos acerquen entre nosotros ayudándonos a conocernos más a nosotros mismos, ya que en ocasiones mostramos distancias y categorías abismales entre nosotros, miembros de una sociedad que compartimos y formamos juntos.

Cada uno de los números de Artes de México  tiene la capacidad de sorprendernos y recordarnos parte de lo somos, los dedicados a la lucha libre que les presentamos hoy especialmente nos recuerdan cómo hemos luchado y cómo hemos sobrevivido, contienen información y reflexiones acerca de como la lucha libre incide en  nuestra identidad, sin pretender que todo lo hemos abordado sin quedar nada fuera, como sucederá siempre, sin embargo no hemos dejado de tender referencias a la considerable diversidad cultural que somos, a través de uno de los temas a los que en los últimos años, en diversos sectores, más se le ha ubicado y señalado como nuevo estandarte de la identidad mexicana en el mundo, como un arte de México.

Artes de México sobre la Lucha libre I y II, números 119 y 120, Relatos sin límite de tiempo y Lucha Libre: Dos al Hilo, pueden ser considerados por el curioso o el lector común, el neófito en el tema o el especialista, herramientas útiles en pos de enterarse mejor de que va eso de la lucha libre, y a la vez el lector tendrá a la mano historias de esa lucha por saber quiénes somos, y por ser quienes somos. Hoy se los presentamos en el ring de la Feria Internacional del Libro del Instituto Politécnico Nacional,  adquiéranlo en librerías o por Internet .

Lic. Orlando Jiménez Ruiz

Coordinador de los números 119 y 120 de la Revista Artes de México.