Medio muertho me acuerdo que amar dolió; así estufas el ZZF 2015…

19 10 2018
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Foto: Camilo Marin Ángel

Por The Killer Film, el crítico enmascarado.

A saber cómo fue que sobreviví a aquel séptimo Zinema Zombie Fest, pero aquí estamos firmes como la mano del muerto que irrumpe en la superficie de la tierra en el cementerio, reaparecemos en un tiempo sin tiempo, y casi sin lugar, una especie de hoyo negro  que se abrió la noche del 13 de noviembre de 2015 cuando llegó a su fin la edición de ese año con el concierto de Eyaculación Post Mortem, en un escenario bastante ad -hoc, post apocaliptico, comosacado de los primeros filmes de Alex de la Iglesia, la Bodega Industrial Calima en Bogotá que albergó una clausura explosiva en la que se proyectaron escenas de Megamuerte (España, 2014) la película de Jota Nájera integrante del grupo y progamada en la parrilla de programación, luego vino el alto voltaje por parte de los catalanes -excelentes ejecutantes musicales e histriónicas momias que entremezclan la egipciología con la estética de la SEMEFO- en el que no faltó el slam, estrepitosos resbalones entre el público y hasta un Pablo Marín, co-director del festival, quemando un billete colombiano ante la multitud eufórica, cenit del aquelarre. Momentos antes había sucedido una extraña regresión con este personaje que por unos minutos transmutó en alguien que recién se había regresado a México, El Muertho de Tijuana, invitado super especial del festival ese año y con el que vivimos momentos verdaderamente alucinantes ¡bueno, ya ni siquiera era necesario tenerlo de cuerpo presente como sucedió en ese momento! días antes Pablo decía que El Muertho era él mismo  regresando del futuro, para advertirse sobre las consecuencias de los excesos, en un parpadeo durante el cotorreo Pablo adoptó por un instante la apariencia de viuda negra en procesión que a veces lleva encima el de la Baja California.

El Muertho de Tijuana en Bogotá.

Bueno  aunque  el Muertho es oriundo de Delicias, Chihuahua, porque ahí nació Jesús Hernández; de su aburrida vida en ese poblado de climas extremos al lado de sus lascivos padres, o solitario con su también lascivo perro, o más bien ¡de él y su temprana lascividad!, de su paso por el futbol y de su casi llegada al profesionalismo con los Tigres en Monterrey, de eso, de su llegada a Tijuas y su casi inmedita adscripción con los cristianos, de su acercamiento a la música a través de la iglesia y de mil cosas más que a veces encontramos algo filosóficas, pudimos hablar con el Muertho al acompañarlo en el que fue su primer, y al parecer hasta el momento, único concierto fuera de México,  en el Asilo Bar en Bogotá para la fiesta de apertura del séptimo ZZF, el 6 de noviembre, después de la proyección inaugual en el legendario y siempre bien conservado cine porno-kitch, el Teatro Esmeralda Pussy Cats, se ofreció la película húngara de fantasía y romance Liza, the fox fairy (Károly Ujj Mészáros, 2015). Acompañar al Muertho fue alucinante, en los aeropuertos tanto de México como de Colombia iba con su estrafalaria imagen, nunca sin maquillaje, todos por supuesto lo veían estupefactos, el personal aduanal y aéreo, autoridades, usuarios, al mismo tiempo todos hacían como que era de lo más normal, El Muertho me permitió ver su pasaporte aunque con los dedos tapó la foto, ahí vi que se llama Jesús y no Baltazhar como dicen por ahí. Lo recordamos también muy juicioso, a la bogotana, siempre muy temprano en la cafetería del Hotel La Sabana, con su maquillaje, rebozo y tomando su té de cola de caballo, sin el cual nos comentó, no sale de casa, es su alimento.

Porno Argento, zona roja y el nuevo extremismo mexicano, el laboratorio del Dr. Zinema Zombie.

Pero la noche de su concierto en Asilo Bar no hubo intermedio, después de eso y tal vez luego de un caldo enfrente, en los parados, siguió la fiesta de apertura en el departamento de unos amigos como hasta pasadas las once de la mañana del sábado, hora en que teníamos que partir  hacia el celebroso Barrio Santa Fe, al Bar Punto de Oro ya que el periodista argentino Hernán Panessi presentaba ahi su libro, Porno Argento, Historia del Cine Nacional Triple X (Cuarto Menguante Ediciones, Buenos Aires, 2015),  corrieron las clubs colombia y que épicas acciones recordamos de aquel sacrosanto lugar, llegó el Muertho con su sujetador recién adquirido en esta ciudad, tanga, botas, gabardina, pearcings y ya, los guardias del lugar pero sobre todo las chicas  al rededores lo miraron como a una posible invasora, no es la zona para los travestis… todo se aclaró cuando se supo que todos veníamos por parte de un festival de cine, y que además Muertho no andaba chambeando, así que con las frías en la mano nos dispusimos a escuchar los comentarios de Panessi quien por algunos minutos se dejó escuchar por la peña con el mismo micro que se anunciaba a las chicas del lugar, ¡además en el sitio se rifaron junto con privados y pomos, algunos ejemplares de Porno Argento!

En la Cinemateca Distrital a las siete de la noche y después de intentar repararnos con un buen sancocho de La Normanda acudimos a la presentación de la versión largometraje de Atroz (México, 2015), curiosamenta años atrás en este mismo recinto vimos la versión cortometraje de este trabajo, esta vez además su realizador Lex Ortega y la productora Abigail Bonilla estaban presentes, con voz de viejecilla ya bien madreado y eso que apenas iba un día de festival, hice la moderación de los comentarios de un público que se vió sorprendido por un filme que se anuncia ya como un clásico del gore latinoamericano, esa vez los presentes tuvieron la oportunidad de intercambiar y preguntar a los realizadores para quienes era importante según expresaron, presentar este trabajo en el ZZF, ya que fue ahi como decimos, uno de los espacios en dónde Atroz se presentó primero como corto, en la quinta edición en 2013, pero además en la sexta, en 2014 fue el maestro Ruggero Deadoato quien los conminó a realizar a partir de ese trabajo un largometraje que se estrena en salas de cine en México ¡hasta este próximo 28 de octubre de 2018!,  nos damos de santos que esto ocurra, no es tarde, en una ola reciente en que las salas de cine mexicanas, por angas o largas del mercado, últimamente estén dándo más espacio en la cartelara a las realizaciones del país, inclusive con re lanzamientos de temporada, ¡enhora buena para Lex, Abigail y el cine mexicano independiente! que con Atroz se ha roto – que no abierto-  las puertas en el cine nacional, con su propuesta visual extrema, cruda, sin cortapisas y que se sitúa a estas alturas de nuestra crudísima realidad, a la representación hiperreal-brutaista como una especie de frontera, deumbral de lo visible, Atroz nos ofrece una  libre y brutal propuesta en este umbral,  como público del cine nos lleva a extremos en la ficción, el suspenso, lo horrorífico y  en este caso de lo gore o extreme cinema, una obra que algunos hermanan con otras expresiones cinematográficas como el nuevo extremismo francés, término acuñado por  James Quandt de la revista Artforum, en el que se refiere a una serie de películas de esa nacionalidad, de carácter transgresor producidas a inicios del Siglo XXI. Quandt describe este estilo de la siguiente manera:

Tanto Bava como Bataille, y sin ser Salò menos que Sade, parecen [estos autores] las influencias clave de un cine que repentinamente está decidido a romper cada tabú; a vadear ríos de vísceras y espumas de esperma, a llenar cada fotograma con desnudez, atractiva o arrugada, y someterla a toda forma de penetración, mutilación y corrupción..

James Quandt, Artforum

Con esta película no son pocos los estómagos y conscienias que se estremecen, el extremismo mexicano tiene en Lex Ortega a su enfant terrible como ya lo habíamos mencionado  hace tiempo, y volteando a ver nuestra realidad ya extrema y vuelta a delimitar con frecuencia con tenebrosos hallazgos pensamos que es en la pantalla y en este tipo de propuestas en dónde deseamos se volque lo más violento de la vida, en forma de una representación que para algunos puede ser divertida, para otros llena de adrenalina, para otros simplemente cosa del cine,  que la energía que emana la visión de este tipo de imágenes sirva a los despertares que irrumpen a través de las pupilas de los públicos ávidos de sensaciones emanadas del cine, ya sean audiencias en formación, de amplísimos críterios o de críterios en ampliación. Claro que esa noche en que el Muertho estuvo presente y ondeó orgulloso la bandera de Colombia que suele estar en la Cinemateca,  poco pudimos decir sobre todo esto, andabamos bien garraspeados por la bienvenida ¡y aún  faltaba esa misma noche el Karaoke Último Romántico!, en dónde será difícil que alguien nos arrebate alguna vez a Panessi y a mí el premio a la peor interpretación, nos echamos Azul de Christian Castro, Lex y Abigail se echaron una de Timbiriche. Ya que tocamos el punto del estreno de Atroz en Cinépolis esta temporada de celebración de muertos vaya un gran reconocimiento a este festival colombiano que con su labor y pro-acción impulsa también ¡al cine mexicano!, no habría mejor prueba de ello que todo lo sucedido con esta película y el cine de Lex Ortega en distintas ediciones del festival (¿qué tal cuando vimos Contranatura?). Más tardecito en el Cine Tonalá otros franceses hacían de las suyas: como función de media noche se ofreció en la programación del festival In Search of Ultra-Sex (Francia, 2015) de Nicolas Charlet y Bruno Lavaine.

Lucha Libre, libro, máscaras y periferias…

Ya el dominguito 8 pudimos todos curarnos el guayabo con su respectivo ajiaco y picando menudencias en el Mercado La Perseverancia del barrio La Macarena, por supuesto nuestro amigo El Muertho nos acompañó y la gente le reconocía por las calles, ¡todo un rockstar..!, y vámonos todos pal Barrio Policarpa en dónde nos esperaban dos amigos venidos del pancracio mexicano y que se presentarían como parte de las actividades paralelas del ZZF en ¡un evento de lucha libre profesional colombiana!, anunciada en el Centro Cultural Barrio Policarpa, se trataba del Campeón del Sureste, el luchador Vértigo y el réferi especial Orlando el Furioso, que ha recorrido la legua en el mundo refereando y esa ocasión tocó Colombia… el Muertho nos confesó también que a él nole gusta la lucha libre ni ningún acto de apologia a la violencia, según sus propias palabras, lo respetamos pero pudimos observar que esa tarde como todos los presentes la pasó muy bien… tal vez hemos visto poca lucha libre colombiana pero esa función fue simplemente sensacional, electrizante, nos pareció dura, como marca el estilo colombiano, polémica y con presencia de diferentes de estilos, desde la lucha de campeonato clásica al estilo extremo. Como decíamos esa función fue internacional y además de los mexicanos se presentaron los impactantes mastodontes panameños El Demoledor y Luzbell. Vaya que calentaron a la gente todos los participantes, por ahi un tragafuegos dotaba de una iluminación bastante peculiar al lugar y daba un toque especial a este espectáculo, un tanto Mad Max colombiano, por cierto ZZF también colocó al DJ Sergio Iglesias en esta función de Equipos Lucha Libre (ELL). Aunque recordamos bastante intensa la lucha de relevos Colombia vs Panama entre los mencionados panameños contra Terry Golden y Emeritus, la lucha que más emocionó al público por rondar la posibilidad de que un luchador colombiano se coronase esa tarde fue en la que se disputaron el Campeonato de Peso Completo del Consejo de Lucha Libre de Chiapas entre el campeón, el mexicano Vértigo contra el retador Kuba Hendrix de Colombia. El réferi del encuentro designado para ese encuentro era el colombiano El Alacrán, sin embargo Vértigo tornándose rudo y ante el favorito, el local Kuba Hendrix un técnico querido por el público, anunció que él traía desde México un referi capaz y profesional digno de una lucha de este calibre, Orlando el Furioso, agregó que en Colombia ni luchadores, ni réferi, ni público contaban con el nivel que en México y que no confiaba en el nivel de profesionalismo en ese lugar lo que enardeció a los presentes, que se opusieron, y aún así El Furioso se quedó aunque lo bajaron, rondando el ring e interviniendo en favor de su paisano, el Centro Cultural Barrio Policarpa parecía una olla express que estalló cuando el réferi mexicano jaló al Alacrán para impedir la cuenta de tres en favor del colombiano. No obstate las intervenciones, Vértigo mostró capacidad y recursos técnicos durante toda  la batalla, después de la tormenta vino la calma y pese a que Vértigo retuvo el cinturón el público salió satisfecho por el espectáculo, agradecido por las emociones vivídas, con sonrisas y abrazos; las antes enardecidas señoras agradecían a los mexicanos a quienes antes reclamaban desaforadas; por cierto que Panessi tuvo un heroíco enlace ese domingo para su programa radiofónico FAN, desde una parte del edificio que estaba en remodelación o algo así, fue una transmitión mítica en dónde los porrazos y el el ruido del monstruo de mil cabezas sirvió como sonido ambiente a la radiotransmisión.

Como en casi cada una de sus ediciones ZZF dió cabida al cine de lucha libre, y tocó esa vez presentar mi libro Terror del Rudo (Samsara-Macabro, México, 2015) en el Centro Cultural Gabriel García Marquez de la editorial y distribuidora del estado mexicano, el FCE, ahí fui acompañado por Pablo Marín Ángel con comentarios y preguntas al rededor de este proyecto editorial que hace un recuento y clasificación de algunos de los mostros más míticos del cine de horror mexicano, y de la lucha libre, mujeres vampiro, frankesteins, licántropos, recabrones como el Chiquilín Zepeda o Nathanael León Frankenstein, sensuales brujas interpretadas por actrices como Grace Renat o Lorena Velázquez, botargas que se volvieron legendarias para el cine de culto como Uk, Tagual, Tor, Zoc y Utirr de La Nave de los Monstruos (Rogelio A. González, México, 1960)  que revivieron algunos de ellos en el cine de luchadores, de esas y otras mostrosidades va Terror del Rudo. Ya que nombramos a esos personajes, mencionaré que en los interesantes encuentros que  brindó el festival, charlando con Jota Nájera, me decía sobre la inspiración que le causó ver una noche de su adolescencia La Nave de los Monstruos, una experiencia que recuerda delirante y enferma ya que tenía fiebre, sólo hay que ver a los bizarros monstruos de Megamuerte para notar tales influencias Dijímos sinceramente a Jota que nos había gustado mucho su cine, gracias por llamarlo cine, nos contestó… ¡ahwww!.

En el rubro del cuadrilátero en la pantalla se ofrecio un redux de la restrospectiva Terror del Rudo con cinco filmes clásicos del cine de luchadores, se programó en los cortos seleccionados en competencia El Gigante de Gigi Saúl Guerrero (Canadá, 2014) y en interacción con el Cineclub La Morada en el Nicho Cultural La Aldea ubicado en La Candearia se proyectó el documental Arena Azteca Budokan (Orlando Jiménez, México, 2014): pero en el rubro de la máscara tal vez lo más emocionante fue haber ido al Barrio Bella Flor, en lo más alto de Ciudad Bolivar a las afueras de Bogotá para que en las instalaciones de la Fundación Laudes Infantis otorgaramos el taller Descubra su máscara a niños de la comunidad, acá puede ver usted un video testimonial de aquel encuentro:

Lo que más me gustó, pude ver y… revivirán…

Aquella edición se intituló El Amor duele, hubo clásicos como Mystics in Bali (Thut Djail, Indonesi, 1981), Della Morte Dellamore de Michael Soavi (Italia-Francia-Alemania, 1994) y en esa tesitura se proyectó también El Día de la Bestia (Alex de la Iglesia, España, 1995); otras piezas a destacar fueron las nortemaericanas Aztec Blood (EUA, 2014) de Charles Pinion que explora los parámetros del subgénero fílmico de la momia en su variante prehispánica y no egipcia como según el propio Pinion considera, se ha explotdo y explorado más, e Insectula! (EUA, 2015) de Michael Peterson una aventura de efectos especiales, diseño sonoro y colores muy vívidos, además de ser una innovadora y tal vez la más contemporánea versión del vampiro basado en Bram Stocker; de las  que entonces eran nuevas expresiones latinoamericanas, las más interesantes que se nos atravesaron fueron aparte de la mencionada Atroz, Jorge y Alberto contras los Demonios Neoliberales (Hermanos Quintana, Argentina-Brasil, 2015), El Incidente (Issac Ezban, México, 2014), el documental sobre la obra perdida de Carlos Enrique Toboada,  Jirón (Christian Cueva, México, 2014), Luna de Miel (Diego Cohen, 2015); en específico sobre el cine de horror colombiano o suspense contemporáneo fue buena cita para encontrar películas de probado éxito como El Páramo (Jaime Osorio, 2011) y  El Resquicio (Alfonso Acosta, 2012).

Una de las sesiones  más divertidas fue la del miércoles 11 por la noche con un programa de cortos en el Cine Tonalá Bogotá, en la que se incluyó la delirante pieza  The Chikening (EUA, 2015) de Nick DenBoer y Dave Foss, rampleo de El Resplandor (Stanley Kubrick, EUA-UK, 1980) también selección oficial en Sundance 2016 y la cual les dejamos aquí para su insano entretenimiento…

Y el Zinema Zombie Fest siguió en 2016,  no me fue posible estar pero su lema fue ¡Viva la Muerte! y se les hizo realidad, murieron para el 2017… pero se ve venir su regreso durante este 2018, una señal es  esa manita de muerto que ya se ve saliendo desde el fondo de la tierra con un letrero que anuncia a los Messer Chups en directo para el 10 de noviembre de este 2018… ¡ZZF no estaban muertos andaban de parche!

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CHAMBELÁN DE TUS XIII … Álbum del recuerdo del 13avo. Festival Internacional de Cine de Horror de la Ciudad de México: Macabro.

11 08 2015

10449978_10152542989445970_1868152730849058565_nEs tarde de sábado y has pasado horas jugando con los amigos en el parque, jugando fút o beis en el patio, o con tu perro… o practicando algún deporte, tal vez sólo caminando con rumbos de no sé dónde, no sé cuando. Otra opción en el menú de sensaciones es que sea el final de una larga semana laboral afortunadamente pausada por el atardecer de ese día, es cuando hay que dejar salir la saturday night fever a contagiar las pistas de baile… en otra ocasión… por el momento mejor quedarse a ver en Internet, devedés o blureis (que decir de las joyas que perduran en videocasete) alguna de esas películas de intensidad en entretenimiento, efectos visuales, diversión o chabacanería, te pones cómodo en el sillón, las palomitas listas para comenzar a rumiar el ritual del masaje audiovisual y sumergirse en esa otra dimensión, así nos sentimos aunque sea un medio día soleado entre semana cada vez que acudimos a ver alguna película del Macabro Film Festival que desde 2001 tiene su sede “nuclear” en la Cineteca Nacional de México aunque durante todo el año “estalla” expandiéndose de manera considerable por varios puntos y sedes de México. Cabe mencionar que en Macabro saben tanto por viejos como por diablos pues además de ser un festival de cine especializado es también uno de los más longevos en la creciente escena de los festivales cinematográficos en México, Macabro sabe renovarse y seguir como los muertos vivientes, airosos en el campo, fieles a su propuesta enfocada a la exhibición, difusión, generación de vida y contenidos culturales alrededor del cine de horror, suspenso, fantástico y de género.

El verano de 2014 durante el cumpleaños XIII de Macabro fui uno de sus chambelanes ya que participé además de como parte del jurado para reconocer al mejor cortometraje mexicano en competición del festival, como curador de la muestra de cine de horror y lucha libre Terror del Rudo -compuesta por diez largometrajes y cuatro cortos- y coordiné junto con el festival un merecido y muy emocionante homenaje para Tinieblas, el Capitán Aventura, el cual acompañado de su fiel Alushe, recibieron el cariño y reconocimiento del público reunido para la apertura del festival en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, que retumbo hasta sus cimientos por la ovación que este par de íconos de la cultura popular mexicana recibieron por parte del público, al aparecer sobre el escenario para que Edna Campos, directora del festival, les entregara un reconocimiento, también gozamos en ese clásico recinto capitalino con la proyección de The Curse of Styria (Hungría-EUA) con la presencia de su director el mexicano Mauricio Chernovetzky, una película que rescata el espíritu y ambientación gótica de la novela escrita en 1872 por Joseph Sheridan Le Fanu, Carmilla, historia de vampiros, de la cual se drena al lenguaje fílmico algo del erotismo sostenido en el misterio y en el amor lésbico propuesto por la sutil escritura del irlandés especialista en el misterio, también autor de In a glass darkly relato en que se basó el mago de la luz, el sueco Carl Theodor Dreyer para filmar en 1932, Vampyr.

Al otro día comprobamos que gozamos más al ver estas películas en el gozoso marco que brindan los festivales, muestras, jornadas, cine clubes o festivales, verdaderas fiestas del cine en que en el más afortunado de los casos es posible convivir tanto con los hacedores como con los cazadores de imágenes, así sucedió al arrancar con la muestra Terror del Rudo en el Cinematógrafo del Chopo con una de las películas favoritas de el enmascarado de plata, Santo contra el Doctor Muerte (Rafael Romero Marchent, México-España, 1973) y por la noche, en la Cineteca Nacional conocimos al artista y cineasta surgido de la escena punk Angelina, Charles Pinion quien nos presentó su divertida e interesante cinta en 3D estereoscópico, AmericanMummy, que nos encantó por ser una delicia de rigurosidad con los lineamientos y estética del slasher film, y aún más con el “cine de momias” o de “horror arqueológico” American Mummy después del festival fue rebautizada como Aztec Blood, cumple con todos los requisitos para ser una buena película de entretenimiento, trama intrigante (la maldición de Tezcatlipoca es liberada en forma de un virus de una tumba por una expedición arqueológica), personajes bien caracterizados -las chicas sexys, el científico-agente loco de Europa del este-, la expedición de universitarios y una momia azteca encontrada en Nuevo México, por supuesto, enterrada en esos lares en tiempos que se suponen muy anteriores al nacimiento de los conceptos de naciones y estados naciones, Aztec Blood nos hizo reflexionar sobre el papel de las leyendas, la mitología, la historia y la fantasía como poderosos elementos de cohesión entre los pueblos y los territorios más allá de las fronteras, para nosotros este filme es una manifestación más de los varios fenómenos en que observamos ciertas fusiones, fenómenos o compartimentos culturales en América del Norte, entre México, EUA y Canadá, fenómenos de toda índole que véase o júzguese bueno o malo, superan con facilidad las líneas divisorias -por si hubiese que extender los ejemplos ahí tienen lo tratado en el documental Narcocultura realizado por Shaul Shwarz entre Ciudad Juárez y El Paso en 2012. Siguiendo dentro de esa línea de mestizaje fílmico se exhibió también El Matador (México, 2013) de Gigi Saul Guerrero, chilanga residente en Vancuver cuyo nuevo cortometraje El Gigante (Canadá, 2014) está programado para el Macabro XIV, un audiovisual que vale la pena ver en la gran pantalla  y que transmite toda la potencia que se obtiene al desayunar gringas con harta salsa de maple canadiense…

Albi-grises y Mamula.

Un par de películas que nos gustaron, tal vez por el resultado que al parecer puede obtenerse de lo que se aprecia como un excelente trabajo en el diseño de producción y un manejo en los ritmos narrativos, impregnados totalmente de una tonalidad neogótica fueron las argentinas El Día trajo la Obscuridad (2013) de Diego de Salvo que ganó el premio al mejor largometraje del festival y que aún inscribiéndose en una cierta oleada mundial de cine de vampiros adolescentes se aleja de clichés y dota de una esencia que parece emerger de su estética y de los recursos obtenidos al cultivar el suspenso como lenguaje, lo mismo aplicaría para La Segunda Muerte (2012) de Santiago Fernández que nos gustó un poco más por la originalidad de su historia (y de su villana) que escarba en lo religioso, los sobrenatural, el thriller y el cine negro de marcadas tramas y personajes policiales.

Fotograma de La Segunda Muerte (Santiago Fernández Calvete, Argentina, 2012)

Fotograma de La Segunda Muerte (Santiago Fernández Calvete, Argentina, 2012)

También vimos Mamula (Serbia, 2014) de Milan Todorovic, una historia basada en las leyendas populares y la historia de Europa del este, pues resaltando el lado más siniestro de las historias de sirenas, su belleza y cantos fatalmente seductores, se toma el nombre y los escenarios de la isla Mamula, en el Mar Adriático en Montenegro, que posee un fuerte construido en el Siglo XIX, y que durante la Segunda Guerra Mundial adquirió un cierto halo lúgubre, al convertirse en una prisión de tortura del ejército italiano. Una de sus protagonistas, la también modelo Kristina Klebe, invitada especial, estuvo presente en la proyección para charlar con el público.

Cortos Macabros.

Como mencionaba al inicio fui jurado para buscar el mejor cortometraje mexicano de esta edición, junto con los cineastas Alejandro Iglesias y Pedro G. García, varios trabajos y sus escenas perduran poderosamente en la memoria, en lo personal fue un gusto apreciar un avance en la calidad de producción en muchos de los cortometrajes participantes sobre todo en el sector universitario y de escuelas de cine, en décadas anteriores todos estos “ejercicios” eran mayoritariamente un fiasco, creo que algunos cineastas de las nuevas generaciones han sabido sacar provecho del alcance a nuevas tecnologías para la producción cinematográfica conjugándola con talento, profesionalismo e ideas propias y acertadas; tal vez la línea general que guardan entre sí muchos de los cortos de ficción participantes es la mirada hacia cotidianidad del horror dentro de la cultura global del miedo, cuando el horror está más cerca de lo que creemos, cuando se deja sentir en nuestras calles y en casa, cerca de los seres queridos, este tratamiento basado en un cierto espíritu fatalista “de actualidad”, se sugiere sutil o bestialmente en los cortos El Huésped (Carlos Méndez, 2011), Fenómeno-El Efecto Poltergeist (Leonardo Arturo Domínguez, 2013), Bendición de Madre (Lex Ortega, México, 2013) o M is for Mobile (Gabriel Guzmán Sánchez, 2013);  entre mis favoritos están: Al Morir la Vie (2014) de Alex Agüelles producido por el CUEC, que entreteje la ficción y la animación con buen ritmo para lograr narrar una historia de viajes entre la vida y la muerte, Obscuro (2014) de César García de actualidad brutal al mostrar que la semilla de la violencia tal vez se encuentre en el desentendimiento ante el dolor ajeno y en el dejar pasar, y El Mariachi Loco (2014) de Oliver Izquierdo Gorostieta que nos muestra al psicópata asesino del cine más mexicano que hayamos visto antes, del que se antoja ver un largo o una serie, idea que se sugiere más clara en Kiss of Vengance (Fernando Barrera, México, 2013) con su tarantinesca heroína. Y por supuesto el ganador al mejor cortometraje y dos menciones honoríficas curiosamente estas últimas considerados también en los premios Ariel de la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas 2015: Ulterior (2014) de Sandra Mahute (en los Ariel el corto estuvo nominado como mejor cortometraje documental) y El Modelo de Pickman (2014) de Pablo Ángeles, basada en el relato corto de H.P. Lovecraft, cuyo uso de las voces en la lengua original inglesa del escrito lo dota de algo muy genuino al audiovisual (este corto gano el Ariel al mejor cortometraje de animación). Pero el gran ganador del Premio Macabro de Jade a mejor cortometraje fue I’m Candy de J.B. Minerva (2013) con excelente producción, sobria, fresca, con una fotografía sólida y un ritmo que logra un suspenso al estilo de “horror psicológico” con niños siniestros de los años ochenta, la mezcla ruso-tapatía (hablada en ruso, rodada en guanatos) se impuso. En los cortometrajes no todo fue ficción también hubo documentales, uno que provoca una perturbadora sensación es Los archivos de Santa Teresa (2013) de Ricardo Velasko sobre la escena del performance y la escena cultural satánica-underground en México sobre todo en los años noventa.

Familiar de Richard Powell (EUA, 2012) y la ganadora del Premio Macabro de Onix en la categoría de mejor cortometraje internacional, Selfish People de Jaebin Jan (Corea del Sur, 2013) también van por la misma vía de recrudecer la cotidianidad y el uso de teléfonos celulares, Iphones, facebook y otras tecnologías que se han incorporado en algunas ocasiones elementos claves en las tramas de algunos de los cortos que compusieron los 9 programas con cortometrajes de México y el mundo que Macabro ofreció en 2014 a su público.

Propuesta Macabro.

Algo de lo que más atrajo nuestra atención fueron algunos títulos de las funciones integradas en el programa denominado Propuesta Macabro, una especie de “zona especializada” en los programadores colocaron una selección de documentales y recopilaciones sobre el cine de género, de dos de ellos Más Allá del Mall (Miguel Alvear, Ecuador, 2010) y el documental Frankenstein no asusta en Colombia (Erick Zuñiga, Colombia, 2013) hemos escrito en otra ocasión, dos proyectos fílmicos que nacieron cada uno por su parte a partir de investigaciones sobre cine; otros documentales incluidos aquí fueron Slice and Dice de Calum Waddell (Reino Unido, 2012) sobre el cine slasher y sobre el arriesgadísimo oficio: The Stunt (Sathanapong Limwongthong, Tailandia, 2013) así como la delirante recopilación, scratch film o película de apropiación de Joe Dante, Trailer War (EUA, 2012) solo para estómagos y miradas todo terreno…

Terror del rudo y el regreso de Satán…

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Satán, La Momia Gigante/Tinieblas, el Capitán Aventura. Foto: Samantha Martínez.

Por iniciativa en conjunto Macabro y su servilleta, como investigador independiente decidimos realizar una muestra del cine que mezcla el horror y la lucha libre para incluirla en la edición XIII, para ello nos dimos a la tarea, desde meses antes del festival de enfocarnos en una investigación que arrojó la contabilización de setenta y dos títulos en total de este tipo de cintas, una curaduría de diez títulos y 5 largometrajes para la muestra exhibida, además del libro también llamado Terror del Rudo, el cine de horror y lucha libre coeditado con Samsara Editorial. Pero los eventos más ansiados y esperados por el público del festival fueron en los que estuvo presente Tinieblas, El Capitán Aventura, quien así pudo convivir con un público que le adora como a un maestro Jedi o siniestro Shit, ya sea como Tinieblas o como Satán. Uno de esos eventos, mencionaba, fue el homenaje que recibió en el Teatro de la Ciudad durante la apertura del festival, otro fue la charla denominada Terror del Rudo: Tinieblas, El capitán Aventura vs The Killer Film, el crítico enmascarado en la Cineteca Nacional el jueves 28 de agosto de 2014, evento en el que el gigante sabio utilizó una máscara que mezcla su tradicional diseño negro con dorado con el de Satán, la momia gigante, villano al que dio vida en la película Las Momias de Guanajuato (Federico Curiel, México, 1970) proyectada al finalizar esta presentación en la que la leyenda de la lucha libre contó pormenores de su carrera de cuarenta y cinco años como atleta, stunt, extra de cine, luchador y actor de televisión, apoyados con un audiovisual en el que exploramos junto con un público bastante entusiasta la faceta poco explorada, el lado B del héroe, pues Tinieblas tiene una destacada trayectoria interpretando a villanos y seres extraños del cine como son una obscura silueta humana en La Puerta y La Mujer del Carnicero (Luis Alcoriza, México, 1968), el mencionado Satán la Momia Gigante, Frankenstein en Santo y Blue Demon contra los Monstruos (Gilberto Martínez, México, 1969) o la momia egipcia en Kalimán, El Hombre Increíble (Alberto Mariscal, México- Egipto, 1972), entre otros papeles, además de ser el doble de Tarzán, para la afamada serie de televisión protagonizada por Ron Ely. La memoria de esa charla y algunas imágenes de tal encuentro quedaron consignadas también en el libro Terror del rudo del cual tendremos una segunda presentación dentro del Festival Macabro XIV, el 21 de agosto de 2015 a las cuatro de la tarde en el Centro Cultural Carranza, como parte de los eventos y proyecciones que los macabros chilangos ya esperan año con año. Así fue el vals que bailamos en el cabalístico e insigne cumpleaños XIII de Macabro, de mucho nos perdimos pero gracias a la constancia en el equipo de trabajo de Macabro tendremos nuevas oportunidades de seguir sus secciones y propuestas, que lo mejor esté por venir y la locura perdure en la edición XIV.

The Killer Film, el crítico enmascarado.

El albúm…